Engrosad las filas del Partido Liberal

Camaradas, la insurrección toma incremento. La Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano no omite esfuerzo, no esquiva sacrificio para fomentar el presente movimiento. El compañero Práxedis G. Guerrero, segundo secretario de la Junta, se encuentra ya en la Sierra de Chihuahua al frente de una fuerza netamente liberal combatiendo por los ideales del Partido. En otros Estados de la República, los delegados de la Junta activan la formación de grupos liberales que se levantarán tan pronto como quede lista la organización de un competente número de ellos.

La Junta no se da reposo y sus trabajos serían mejores si la pobreza no pusiera obstáculos a su rápida ejecución. Compañeros: ayudad, ayudad con fondos para que la organización de los grupos combatientes quede terminada en breve tiempo.

Comprended lo importante que es que el Partido Liberal prepondere en el actual movimiento. Lográndose esto, la Revolución tomará el curso que se desea para quebrantar las leyes burguesas que como una barrera se interponen entre los desheredados y el bienestar. Ha llegado el momento de echar garra de esos papelotes que nos impiden a los pobres tomar participación en el banquete de la vida y arrojarlos a la basura. Esas leyes, hay que tenerlo bien presente, fueron escritas por nuestros amos para oprimirnos, para robar nuestro trabajo, para que no alarguemos la mano y tomemos lo que es nuestro. Esas leyes legitiman toda clase de infamias: infamia es tomar la tierra para sí, mientras hay millones de seres humanos que no cuentan más que con la tierra que llevan en la suela de los zapatos; infamia es hacer trabajar a un hombre para que el amo viva en la opulencia y en la holgazanería; infamia es condenar a la miseria y a trabajar como presidiarios al mayor número de seres humanos por el “delito” de haber venido a la vida cuando ya todo estaba en poder de un puñado de sanguijuelas.

Todo eso lo legitima la ley, amiga del robo del fuerte contra el débil; apoyo de tiranos; cadena y flagelo de los pobres.

Compañeros, no olvidar que en estos momentos sostienen nuestros hermanos de México una lucha desigual, y que si no se les ayuda haciendo que nuevos grupos se levanten en armas pueden ser aplastados por el tirano. Enviad fondos a la Junta, inscribíos como miembros del Partido Liberal, firmad y haced que vuestros amigos firmen también los cupones.

No hay que titubear. Se trata del bien de todos y es un deber contribuir para que la Junta pueda proseguir sus trabajos de organización revolucionaria aprovechando la buena oportunidad que en estos momentos se presenta.

Avivemos la hoguera en que han de perecer los males que nos aquejan.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 18, diciembre 31, 1910.