Regeneración N° 13, 7 noviembre 1900

EL GOBIERNO COMPLACIENTE

LOS ULTRAJES A LA SOBERANÍA NACIONAL
Vamos a consignar una nota desconsoladora: los ultrajes a la Soberanía de la Nación, inferidos por el Sunday Herald y The Two Republics, han quedado impunes.
Nada ha valido la protesta de la prensa nacional y su justísima exigencia de que se castigara a los injuriadores.  Por toda la vida llevaremos la afrentosa mancha de nuestra cobardía, y nuestra inacción es la mejor prueba de que, si no nos es grato, cuando menos nos es indiferente el ver escupida la dignidad de nuestra patria.
La prensa Nacional, sin distinción de ideas políticas, ha hecho causa común en tan escandaloso asunto y ha dejado oír su enérgica protesta, que es la protesta de todos los ciudadanos de su Patria.

Y las autoridades continúan inactivas, a pesar del ultraje sangriento y a pesar también de las protestas.

He aquí la lista de los periódicos que han protestado con virilidad y honradez: El Contemporáneo, de San Luis Potosí; La Voz de la Verdad, de Oaxaca; El Heraldo,de Aguascalientes; El Universal, de México, D.F.; Diario del Hogar, de México, D.F.; El Progresista, de Ciudad Victoria, Tam.; La evolución, de Durango; El País de México, D.F.; El Eco del Istmo, de Tehuantepec, Oax.; El Paladín, de Guadalajara, Jal.; El Correo del Sotavento de Tlacotlalpam, Ver,: El Español, de México, D.F.; El Correo de Sonora, de Guaymas, Son.; El Observador, de Mier, Tam.; El Chisme, de México, D.F.; El Popular, de México, D.F.; La Alondra, de Celaya, Gto.; La Libertad, de Guadalajara, Jal.; El Liberal, de Mazatlán, Sin.; La Nueva Era, de Hidalgo Parral, Chih.; El Sol,de Guadalajara, Jal.; El Cosmopolita, de Orizaba, Ver.; El Hijo del Parral, de Hidalgo del Parral, Chih.; El Debate, de Zacatecas; El Clarín de Oriente, de Puebla;  Juan Panadero, de Guadalajara, Jal.; El Despertador, de Aguascalientes y El Combate, de C. Guerrero, Tam.

Sin duda que dejamos sin mencionar a otros estimables colegas, pero la omisión consiste en que, no recibiendo cambio de ellos, ignoramos si han tratado o no de ese asunto. Por los mencionados periódicos se ve, que no fuimos nosotros los únicos en protestar contra la injuria hecha a la Nación; no fuimos tampoco los únicos en pedir el castigo a los responsables de The Two Republics y su expulsión como extranjeros perniciosos, y sin embargo, nada se ha hecho, yendo a estrellarse nuestras protestas contra la indiferencia oficial.

La historia tendrá en cuenta la noble actitud de los ciudadanos en este asunto; tendrá también en cuenta, que el Gobierno, por medio de un órgano oficioso, ha declarado que el asunto no es de interés, y que, la indignación de la prensa honrada, no es mas que una tempestad en un vaso de agua. A las generaciones futuras toca discutir estos actos, que revelan falta de patriotismo de ese periódico, que no ha tenido un crispamiento de nervios al ver ultrajada a la Nación, y que no ha tenido rubor de ensuciar su papel con la mal encubierta burla que hace de las manifestaciones de patriotismo.
Insistimos en que se castigue a los culpables, o que se declare, de una vez, que no se castigan las injurias a la Nación, pero en cambio, se castigará a todo aquel que tenga virilidad para discutir los actos de los funcionarios. Que se declare, en suma, que la Nación esta por debajo de las personalidades políticas, y que nuestra vergüenza ha hecho bancarrota.

Y entonces, se oirá, de nuevo nuestra protesta.