Regeneración N° 13, 7 noviembre 1900

ATENTADO EN TETELA DE OCAMPO, PUEBLA

Continúa la familia de D. Manuel Cortés Bonilla, siendo víctima de las arbitrariedades y la ignorancia. Decíamos en nuestro número 101 que pronto resolverá el proceso un Juez al parecer íntegro, y resultó como los otros, escaso de conocimientos jurídicos y miope de criterio. Sentenció a la familia del Sr. Bonilla a pagar $16 de multa o a sufrir en su defecto dieciséis días de arresto, por un imaginario delito que, en el supuesto de que hubiese existido, lo motivaron las torpes persecuciones a un hombre honrado.

La familia Bonilla ha ocurrido al amparo de la Unión, único refugio que tienen esas víctimas de los caciques de provincia que gozan de la incondicional protección de los Gobernadores. Pero la familia Bonilla, ni en la justicia federal ha encontrado auxilio, pues el Juez Menor y Correccional a quien ocurrieron las quejosas en solicitud de amparo, también colabora en contra de ellas. El escrito de amparo se presentó el día 18 del pasado Octubre a las 5 y 27 minutos de la tarde y el Juez, hasta las 4 y media p. m. del 19, no había dictado providencia alguna, ocasionándose quizá con esa dilación, mayores atropellos y nuevas vejaciones a la familia quejosa.
Estaremos pendientes de la secuela de este asunto.

Respecto a los fundamentos vigorosos que existen para conceder el amparo, pueden verse los que en este número publicamos, refutando un artículo de Clarín de Oriente.2

1  Véase supra,art. núm. 72.

2  Véase supra,art. núm. 107.