Regeneración N° 13, 7 noviembre 1900

GACETILLA

Próximo Jurado—Mucho se dice de que la causa instruida contra Villavicencio[1] y socios, aquellos policías que en la noche del 16 al 17 de Septiembre de 1897 sacrificaron al infeliz Arnulfo Arroyo[2], será llevada a jurado antes de que termine el presente trimestre.

Este Jurado se ha hecho esperar demasiado, dando lugar a comentarios más o menos vivos en el público, que no se explica el hecho de que, cuando deba ejercitarse pronta y severa justicia sobre individuos que escandalizaron hondamente a la sociedad, se desatienda tanto ese asunto.

El proceso ha pasado a poder del Sr. Lic. Demetrio Sodi[3], Agente del Ministerio Público, para que formule sus conclusiones.
Esperamos que la justicia, en este caso, no dará oídos a influencias extrañas, y sabrá aplicar la ley con total independencia.
Valioso obsequio—“El Economista Internacional,” ilustrada publicación de Nueva York, Estados Unidos del Norte, se ha servido enviarnos una variada colección de hermosos fotograbados de las cataratas del Niágara. Es la prima, bella y costosa, con que obsequia a sus lectores, a quienes, con creces, deja satisfechos tan estimado colega que no escatima medios para lograrlo.

Quedamos muy agradecidos a nuestro colega por  su delicada atención.

A nuestros colegas de la Capital y de los Estados
—“Les suplicamos la reproducción del siguiente suelto:
“Al Sr. Revilla le rogamos atentamente se sirva pasar a la Administración de “El Español,” a donde se le necesita para un negocio particular, o indicarnos a dónde podemos dirigirle nuestra correspondencia.

“Asimismo suplicamos a la prensa que sepa su paradero, nos de aviso, al Apartado 828 México.”
Quedan servidos los deseos de nuestro estimado colega “El Español.”

El Sr. Notario Antonio Pacheco
—Se ha servido nuestro buen amigo anunciarnos que ha cambiado su despacho al Centro de Negocios, Cordobanes no. 8, en donde recibirá las órdenes de las personas que deseen utilizar sus servicios profesionales.

Honradez y actividad, hermanadas a un buen talento, deben ser las cualidades indispensables de un Notario. El Sr. Pacheco las reúne ampliamente y por tal motivo lo recomendamos a nuestros lectores.

Agradecemos a nuestro buen amigo su atención y le deseamos cordialmente que su clientela sea númerosa, como indiscutiblemente se lo merece.
Regeneración N° 13, 7 noviembre 1900

1 Antonio Villavicencio (1861-192?). Policía veracruzano. Ejecutó el asesinato de Arnulfo Arroyo en 1897. Condenado a muerte fue finalmente exonerado en 1903. Policía político hasta 1914, cuando huyó del país tras cooperar con las autoridades norteamericanas durante su ocupación de Veracruz. Regresó a México durante el gobierno obregonista.

2  Arnulfo Arroyo (186?-1897). Profirió un manotazo al general Porfirio Díaz durante el desfile militar del 16 de septiembre de 1897. Detenido en el acto, fue llevado al pálacio de gobierno de la ciudad de México en el zócalo. Eduardo Velázquez, entonces Inspector General de Policía ordenó que se le diera muerte simulándose un linchamiento. 

3 Demetrio Sodi, (1866-1934). Jurista oaxaqueño. Agente del Ministerio Público en la ciudad de México en 1895. Miembro de la Academia de Jurisprudencia y Legislación. Juez 5º de lo Civil. Magistrado del Tribunal Superior y Ministro de la Suprema Corte de Justicia, cuya presidencia ocupó de 1908 a 1910. Profesor de la Escuela de Jurisprudencia y de la Nacional Preparatoria. En las postrimerías del porfirismo se hizo cargo del Ministerio de Justicia. En 1928, tras el asesinato de Álvaro Obregón, fungió como defensor de León Toral.