Regeneración N° 14, 15 noviembre 1900

EL DEMOCRATA DE HERMOSILLO

Con el mismo vigor y embrazado como siempre el escudo de la honradez, reaparece en la lucha El Demócrata periódico de Hermosillo, Son., que ha sufrido serias persecuciones arbitrarias de una administración caprichosa.

Recordarán nuestros lectores1 la lucha desigual entablada por el pueblo hermosillense, para que en las elecciones municipales venciese la candidatura popular; sobre la impuesta por el Gobierno con la despótica presión oficial. El Demócrata participó de la contienda con el calor propio de una juventud animosa y viril.

Denunció el hecho escandaloso de haber sido asaltadas en un paseo público, por sicarios del Gobierno, varias señoritas de la mejor sociedad de Hermosillo, escándalo contra el que protestó enérgicamente la H. Cámara de Comercio de esa Ciudad. Un paniaguado del Gobierno atacó duramente a dicha Cámara por su actitud levantada y noble y El Demócrata, siempre al servicio de la justicia, precisó los hechos, puso de relieve la energía como actitud insultante del defensor de Gobierno y delineó la situación desesperada de un pueblo ansioso de ejercitar sus derechos. Esto bastó para que el paniaguado referido, irreflexivo con todos los instrumentos y audaz como todo lo que adula, promoviese una acusación contra los redactores del colega.

El Juez 1º de la 1ª Instancia Lic. Germán Velasco, procedió con actividad inusitada, no a tomar su declaración al Director del periódico, D. Jesús Z. Moreno, sino a clausurar la imprenta. El odió a la verdad produce estos atentados. Nuestros Jueces serviciales proceden a apoderarse de lo que ellos llaman instrumento de delito, sin precisar y resolver si hay o no delito.

Este procedimiento inmoral fue destruido por la Suprema Corte. Se entregó la imprenta a su propietario y de ella brotó como una protesta, el número de El Demócrata que tenemos a la vista.

La ejecutoria de la Suprema Corte, debe convencer a los funcionarios judiciales de la República, que ese elevado Tribunal  no tolera esas tropelías, ni consiente ahogar lo que protesta, cuando la protesta surge honrada y viril, destruir lo que denuncia, cuando esta denuncia desnuda falsas reputaciones políticas, coartar lo que la naturaleza concede y sancionan las leyes, será siempre un procedimiento arbitrario y arbitrarios han sido los procedimientos de las autoridades de Sonora, al suprimir periódicos decomisando imprentas.

Reciba El Demócrata nuestro aplauso por su actitud levantada y digna. Estaremos con él en la lucha hasta que la República pronuncie su voz soberana que decía Gambetta2.  

1  Vid. supra. arts. 18, 25 y 32.

2 León  Gambetta (1838-1882). Abogado elocuente. Hizo carrera defendiendo a los enemigos de Napoleón III. Uno de los fundadores de la Tercera República Francesa, de la que fue Ministro del Interior en 1870. Organizó la guerra popular contra Prusia. Presidente de la Cámara de Diputados (1879) y presidente del Consejo de ministros (1881).