Regeneración N° 14, 15 noviembre 1900

POBRES PERIODISTAS

El Sr. José Salado Álvarez, repórter del Correo de Jalisco1, publicó en dicho periódico algunas noticias que no fueron del agrado del Jefe Político de Guadalajara, persona muy susceptible, pero que no gusta mucho de cumplir con su deber.

Ese desagrado del Jefe Político, originó que esta autoridad ordenase la aprehensión del Sr. Álvarez. Es decir, ese Jefe Político se hace justicia por su propia mano.

Daremos un consejo gratis a ese Señor. Cuando (ya que es tan susceptible) se sienta difamado, injuriado o calumniado por alguna persona, procure ocurrir a la autoridad judicial competente y entablar su querella. La ley le permite seguir ese camino; pero le prohíbe ejecutar venganzas y burlar los principios constitucionales sobre competencias. Encontrará los tribunales siempre expeditos para administrar justicia, y se la otorgarán o no, ya sea que esté en lo justo o ya que su promoción sea el producto morbosos de una susceptibilidad mal entendida y peor satisfecha.

Creemos que el Sr. Jefe Político de Guadalajara corregirá en lo sucesivo los ímpetus apasionados que ejercitó con el Sr. Álvarez.

1  El Correo de Jalisco. Guadalajara, Jal. (1895-1914). Funds. Victoriano Salado Álvarez y Manuel M. González. Dir. (1896-1914) Antonio Ortiz Gordoa.