Regeneración N° 15, 23 noviembre 1900

FONDOS DE LA NACIÓN PARA LAS FIESTAS DE LA PAZ1

No teniendo nada práctico que hacer la Secretaría de Justicia, ha dispuesto uniformar mil quinientos alumnos de las escuelas públicas, para que hagan evoluciones militares en honor del Presidente en las fiestas llamadas de la Paz.

No se aumenta el sueldo a los escribientes laboriosos de los Juzgados, que desempeñan un trabajo útil y honrado, porque se asegura que no hay dinero; pero cuando se trata de halagar al Poder, sobra numerario para vestidos ridículos que con disgusto se pondrán los muchachos de las escuelas primarias.

En muchas de estas escuelas harán falta útiles indispensables para la enseñanza, y el profesorado morirá de hambre, en razón de su miserable sueldo, pero esas circunstancias no se toman en cuenta cuando anda de por medio el egoísmo.

Además, los contribuyentes no pagan los impuestos destinados a la instrucción pública y al ramo de justicia, para que distrayendo los fondos de su objeto, se inviertan en fiestas, que si traen provecho a los que las organizan, ningún beneficio recibe la Nación con ellas.

Por otra parte, si se trata de granjearse la voluntad del Presidente, bueno es que se gasten los fondos propios y no los del pueblo.

1 Fiestas de la paz, organizadas por el Círculo de Amigos del Presidente, para celebrar el inicio del periodo presidencial de Porfirio Díaz. (1900-1904). El programa de los festejos incluía una procesión por las principales calles de la ciudad, con la presencia de sociedades científicas, escuelas superiores, establecimientos de beneficencia, agrupaciones mutualistas, sociedades mineras; un banquete en el Teatro Nacional, desfile de carros alegóricos y la realización de funciones teatrales gratuitas.