Regeneración N° 15, 23 noviembre 1900

LAS APREHENSIONES ARBITRARIAS

Dice un periódico oficioso:

«El «Boletín mensual de Estadística Municipal» nos hace saber que durante el mes de Agosto próximo pasado, encaminadatraron en la Cárcel de Belem,- entre hombres, mujeres y niños- «cuatro mil doscientos cuarenta y nueve» acusados de faltas y crímenes. No llegando la población de la ciudad de México a cuatrocientos mil habitantes, el tanto por ciento que resulta,- más del cuatro- es bastante elevado.»

En realidad es alarmante este número tan crecido de ingresos a la Cárcel de Belem, pero si se forman otra estadística para saber cuantos de los aprehendidos serían puestos en libertad, veríamos, que muchos de ellos saldrían por desvanecimiento de datos, otro número igualmente crecido, por su acusación, otro de las mismas proporciones que los anteriores, por no haber delito que perseguir, y otro no menos numerosos por la falta de méritos.

No obstante, los datos de la Estadística Municipal servirán a los Lombrosos1 del país (como donosamente apoda un diario a los que en México hablan de criminalidad, bordando en el vacío) para declarar rotundamente, que nuestro país, es un país de caníbales.

Lo que deben hacer esos Lombrosos, es denunciar, que aquí, se aprehende sin ton ni son, y que si hay muchas entradas en Belem, es sólo por esas aprehensiones arbitrarias.

1  Refiérese a los seguidores de César Lombroso (1835-1909), psiquiatra y criminalista italiano. Fundador de una antropología criminalista de corte positivista . Sus propuestas sobre las características morfológicas e innatas de los criminales se popularizaron rápidamente. Los primeros estudios criminológicos en México llevan su impronta.