Regeneración N° 3, 23 agosto 1900

INQUISIDORES DE TEHUANTEPEC
El Juez de primera instancia de Tehuantepec y el Jefe Político del mismo Distrito, son los discípulos de Pedro de Arbués.1 No conocemos a estos funcionarios pero sus hechos nos demuestran que tienen un cerebro preñado de tradiciones medievales.

Un pobre hombre uno de estos infelices individuos víctimas del despotismo de las autoridades de los pueblos, Patrocinio Guzmán, fue encarcelado en Tehuantepec y cruelmente martirizado en la prisión. Se designa como responsables de esta infamia al Juez y Jefe Político mencionados.

Guzmán pidió amparo al Juez de Distrito de Oaxaca y la suspensión del acto reclamado; pero esta autoridad federal, complaciente, como otras muchas negó la suspensión y el amparo.

La Suprema Corte, ese tribunal por donde a diario desfilan las quejas producidas por la exasperación del derecho herido, revisó los actos del Juez de Distrito, los encontró contrarios a la ley y pronunció su resolución soberana amparando y protegiendo a Patrocinio Guzmán. A moción de uno de los Srs. Magistrados, se ordenó una averiguación en contra de los citados Juez de la Primera  Instancia y Jefe Político de Tehuantepec, y al mismo tiempo se ordenó al Juez de Distrito de Oaxaca que, bajo su responsabilidad, se dieran todo género de garantías al preso.

Lástima grande es que esta clase de autoridades no escarmienten, quizá porque gozan de la impunidad con que las protegen los gobiernos de los estados en que hasta ahora no se han fijado en que se necesitan, no empleados adictos a los Gobernantes, sino empleados respetuosos y adictos a la ley.

1 Pedro de Arbués (1411-1485). Inquisidor general de Aragón. Su sangrienta muerte en la catedral de Zaragoza, se le adjudico a  los miembros de la comunidad judía de ese lugar.

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