Regeneración N° 16, 30 noviembre 1900

Elecciones en el Municipio de Chimalhuacán

Con civismo ejemplar y contra la tiranía que ejerce el Presidente Municipal, individuo hechura del Jefe Político de Texcoco, Méx., los habitantes del Municipio de Chimalhuacán, del mencionado Distrito, han acudido a los comicios electorales para elegir su Ayuntamiento y han vencido a la candidatura oficial, que, con amenazas despóticas, se ha deseado imponérseles.

Esos ciudadanos dignos, desearon, al acudir a los comicios, arrojar del poder municipal a un círculo nocivo por su ineptitud administrativa y su proceder incorrecto. Muy quejosos se mostraban, especialmente del Presidente Municipal, porque ese individuo había impuesto la férula de su capricho, casi nunca ceñido a la ley. El trato brusco de esa autoridad, siempre malhumorada, su lenguaje nada pulcro en asuntos oficiales, su prurito de amedrentar con la cárcel, y sus constantes órdenes de encarcelamientos arbitrarios y despóticos, hicieron que los habitantes de Chimalhuacán sacudieran esa tiranía bochornosa y oprimente.

Pero, aquí entra lo más grave. Ese Presidente Municipal, en unión del Secretario, también déspota, de ese Ayuntamiento, han encaminado sus esfuerzos para destruir esa elección popular. Los medios de que se valen, son reprobados y censurables. Han hecho comparecer a los Presidentes de las casillas electorales, y los han amenazado con privarlos de su libertad si no modifican el resultado de las elecciones, en el sentido de que aparezca vencedora la candidatura oficial. Es decir, les han propuesto la comisión de un delito. Para ello, han tomado el nombre del Sr. Gobernador del Estado y del Jefe Político del Distrito, asegurando que ambos funcionarios ordenan esa mutación.

Esos individuos, el Presidente Municipal y el Secretario, ejecutan actos encaminados a la comisión de un delito, y para efectuarlo, toman, sin motivo, el nombre del Sr. Gobernador del Estado, complicándolo en ese enjuague indecoroso. Respecto del Jefe Político, diremos, porque para ello tenemos fundamentos sólidos, que no es difícil que se preste a sancionar y proteger esos actos. Recordemos que hace un año los vecinos de Tizayuca, del mismo Distrito, efectuaron sus elecciones y vencieron a la candidatura oficial; se enviaron las actas respectivas a la Jefatura Política, y con asombro vieron los electores que las credenciales habían sido extendidas a favor de los individuos de la candidatura oficial derrotada. Se había trastornado la elección, suplantándose a los elegidos.

Suplicamos al Sr. Gobernador del Estado se fije en esos hechos. No es difícil que, en este caso, dados los trabajos preliminares del Presidente Municipal y el Secretario, se ejerza coacción sobre los componentes de las mesas electorales y se trastorne una elección sancionada ya por el voto público. Esto constituiría un delito, que, en su caso, denunciaremos enérgicamente para escarmiento de autoridades que, (no queremos decir por qué motivos; pero también en su caso lo diremos) desean burlar la voluntad popular.

Felicitamos y aplaudimos la digna actitud de los vecinos de Chimalhuacán, a quienes aseguramos que en “Regeneración” tendrán un defensor, siempre que se pretenda atropellar sus derechos.