Regeneración N° 17, 7 diciembre 1900

LA IMPRENTA ES DE USO PROHIBIDO

Decíamos  en el número anterior1 que el Sr. Lic. Antonio Sarabia publicó un folleto que contiene el escrito presentado al Gobernador de Sonora, en nombre de D. Belisario Valencia, Director de El Sol. En este escrito se denuncian atentados cometidos por el Juez 1º de Primera Instancia de Hermosillo, Lic. Germán Velasco.

El Sr. Valencia fue encarcelado en virtud de la querella promovida por el ayuntamiento hermosillense. Dictado al auto de formal prisión contra el acusado, después de haber éste reconocido como suyo el artículo que se dice injurioso, transcurrieron largos meses sin que la causa se elevase a plenario, no obstante siete escritos presentados por el Sr. Valencia, escritos que el Juez no acordó con notorio ultraje del artículo 8º de la Constitución Federal. Como esta omisión encierra un delito previsto y penado por la ley, el Sr. Lic. Sarabia ha tenido el valor civil de denunciar ese delito al Gobernador de Estado.

Pero hay algo más notable.

El Juez referido se ha mostrado sangrientamente burlesco. Para fundar el aseguramiento de la imprenta, recurrió al artículo 65 del Código Penal. Este precepto se refiere al decomiso de los instrumentos del delito que fueren de uso prohibido. En concepto del Juez, LA IMPRENTA ES DE USO PROHIBIDO!! ya no solamente demuestra su carencia de ilustración. Demuestra su odio al progreso o una torpeza calculista que se traduce por una ironía sangrienta. Que lo uno o lo otro haya sido el motivo de su auto, el público juzgará su sentido moral de ese Juez retrógrado, que hubiera decapitado a Gutemberg.

También se apoyó el Juez para cerrar el establecimiento tipográfico del Sr. Valencia en el artículo 572 del mismo código, que alude a que se recogerá e inutilizará, cualquiera cosa que haya servido para cometer el delito de injurias. Admira que ese Juez no haya destruido los útiles de la imprenta; pero no le falto la intención, y si llega a pronunciar sentencia condenatoria contra el Sr. Valencia, la primera víctima del furor judicial será la imprenta.

El Gobierno de Sonora conoce estos hechos, y los consiente al permitir que el Juez mencionado siga distribuyendo justicia con un criterio deprimido. Esto lo atribuimos al mal ejemplo del Gobernador, que el Juez se asimila rápidamente. Para esto, posee las más poderosos
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circunvoluciones cerebrales.

1 Véanse supra,arts. núms. 165 y 178.

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