Regeneración N° 17, 7 diciembre 1900

EL SERVILISMO EN LOS CRIMINALES

El servilismo, que paseó su flaqueza durante los últimos días, exhibiendo su ambición y su egoísmo en nuestras principales avenidas, traspasó las puertas de la prisión e hizo sus adeptos entre la escoria social allí acumulada. En ese medio de lepra moral se efectuó una reacción nauseabunda, y dio por resultado una solicitud al General Díaz, firmada por los sentenciados, a fin de que, con motivo del nuevo periodo presidencial, que comenzó el 1º del corriente, y para celebrar ese acto como es debido, se disminuyan proporcionalmente las penas impuestas a cada uno de los solicitantes.
            Fueron modestos los presos, pues muy bien pudieron pedir desde luego, no una disminución de su condena, sino su libertad.
            Como se ve, prosperan cada día las ideas monárquicas, y por los actos de los habitantes, más bien parece que vivimos en un imperio, en el que, sobre las leyes, pueden efectuarse actos de magnanimidad real, como aconteció en las añejas y ya extinguidas monarquías.
            No cabe duda que la adulación abre ancha y formal brecha en las conciencias, por medio de sus inmorales y disolventes doctrinas, hasta el grado de pretender que el Presidente tenga facultades que no tiene el mismo Poder Judicial.
            Es forzoso comprender, que vivimos en una República, que tiene su Constitución, la que debe ser acatada y respetada si queremos ser dignos y libres.