Regeneración N° 18, 15 diciembre 1900

Desesperación en Tepic

Tepic atraviesa por una crisis alarmante, originada por los especuladores del maíz. Se ha elevado inmoderadamente el precio de ese cereal, con perjuicio de la clase pobre que no puede satisfacer sus necesidades sin erogar un fuerte gasto que no está en relación con los exiguos jornales de que disfruta.

La especulación inmoderada, que no obedece a los principios económicos sobre la oferta y la demanda, la especulación emanada del monopolio de unos cuantos ambiciosos, que llevan su rapacidad hasta la extorsión y su egoísmo hasta el sacrificio de la clase menesterosa, merece la atención del gobierno. No pueden dictarse medidas directas que significasen una traba a la libertad de comercio; pero sí puede procederse a la adopción de medios indirectos que protejan a la clase proletaria. La acción del Gobierno sería eficaz y merecería las alabanzas y gratitud de la masa de infelices que sufren la extorsión de los especuladores que han llegado al extremo de aumentar en un cuarenta y ocho por ciento el precio del maíz, a pesar de la abundancia de esta época.

Esos manejos se repiten año por año, por lo que los habitantes de Tepic desean que el Gobierno tome una medida eficaz. Ella podría ser la de que se compraran grandes cantidades de maíz para venderlas a un bajo precio. Nada se perdería en la operación y en cambio se realizaría un beneficio directo y urgente al proletariado tepiqueño.

Llamamos la atención del Gobierno sobre el hecho anterior; para ver de procurar un alivio a la desesperante situación de los habitantes de Tepic.