Regeneración N° 18, 15 diciembre 1900

AUTORIDADES COMPLACIENTES

Indignados se muestran, y con sobrada razón, los liberales de Matehuala, por el hecho de haber permitido las autoridades de aquella ciudad, que se efectuaran actos de culto externo, al trasladar de un lugar a otro de la población una imagen del culto católico.
            Los conservadores de Matehuala, hicieron alarde de impunidad, organizando una escandalosa procesión, que sólo sirvió para pisotear y escarnecer las Leyes de Reforma, con gran consentimiento del cura Pánfilo Castillo.
            Tales actos, consentidos por las autoridades, son disolventes, porque hacen perder el respeto que se debe a nuestros principios, conquistados a fuerza de sangre en los campos de batalla.
            Además, todos los funcionarios y servidores públicos, al aceptar sus respectivos encargos, lo hacen bajo protesta, solemne y formal, de guardar y hacer guardar fielmente la Constitución de 57 y las Leyes de Reforma, así es que, al permitir que se violen, quebrantan la protesta que otorgaron por debilidad o conveniencia.
            Cuando las autoridades no se encuentren con fuerzas suficientes para hacer respetar las leyes, deben dimitir; pues no está bien que el Gobierno se encomiende a individuos cobardes y afeminados, que por su pusilanimidad y falta de energía, no tienen más objeto que permitir que se violen a cada rato las instituciones que nos rigen.