Regeneración N° 18, 15 diciembre 1900

El Ayuntamiento en quiebra

Leemos en un diario semi-oficial:

“Como han sido muy crecidos los gastos que en los últimos meses ha erogado el Ayuntamiento, no hay en caja de las arcas de la Tesorería Municipal, la cantidad suficiente para cubrir el presupuesto del próximo mes de Enero, y completar el del actual.

“Con tal motivo, se acordó en el último Cabildo, encargar a las comisiones respectivas, que gestionen con el Banco Nacional, un adelanto de cien mil pesos.”

Es natural. El derroche produce la inopia. La prodigalidad encamina a la bancarrota. Después de los miles de pesos gastados en limpiarle la fachada al Palacio Municipal, en la iluminación, en los fuegos, en las banderitas, en el banquete a los Gobernadores, en las decoraciones florales, el Ayuntamiento se arroja en brazos de la usura, con precipitación de comerciante quebrado.

Después, vendrá la nivelación de los presupuestos, con cargo a los comerciantes. Ya debe estar preparando el Sr. Sola las cotizaciones respectivas. En la segunda quincena de este mes, la indignación de los comerciantes arrojará sobre el bufete de la Comisión de Hacienda la inútil queja de excesos en los impuestos. Nada importa: el Ayuntamiento habrá halagado a todos, menos al pueblo de quien es servidor.