Regeneración N° 19, 23 diciembre 1900

Al Sr. Ministro de Gobernación1

Con el prejuicio de que muy poco caso merecen las observaciones de la prensa en la generalidad de las autoridades;  pero con la esperanza halagüeña de ser atendidos, ya que nunca nos hemos dirigido al señor Ministro de Gobernación, y por tanto, no podemos considerarnos aún desairados, suplicamos a dicho señor se sirva fijar su atención en el número de El Popular de fecha 20 del actual, en el que, al referirse a un reportazgo de El País, se muestra justamente indignado por los procedimientos del Inspector de Policía Don Manuel Jimeno.

Se trata de una mujer que fue aprehendida y consignada a la 6ª Inspección de Policía, en donde se la encerró en un calabozo, juntamente con una niña de 16 meses que dicha mujer llevaba en brazos. Durante la tarde del encierro, la niña tuvo hambre, y la madre desesperada no pudo satisfacerle esa necesidad. La pobre mujer llamó en su auxilio a sus carceleros, lloró, suplicó, dio a conocer la causa de su congoja y esos hombres permanecieron mudos e inactivos.

En La noche, la niña continuaba exigiendo alimento y se agotaba poco a poco. La madre continuaba suplicante y llorosa y sus carceleros mudos y feroces. Al fin, la niña murió de hambre. Al día siguiente, a pesar de la desesperación tremenda de la madre, ésta fue llevada a Belén y la niña al anfiteatro del Hospital.

De ser cierto lo relatado, los autores de ese crimen merecen un severo castigo, y el Inspector Jimeno debe ser destituido por no ejercer la debida vigilancia.

Y hay otros motivos que fundarían la destitución de ese Inspector que, la noche del linchamiento de Arnulfo Arroyo, proporcionó las banderas que llevaban los policías asesinos. Ese Inspector carece de educación para con las personas que ocurren a su oficina a tratar asuntos que se relacionan con sus funciones. Es un autócrata en su Demarcación. Además, la prensa ha denunciado con frecuencia hechos que pueden verse en el número mencionado de El Popular.

Creemos que tales hechos fundan la destitución de ese Inspector, destitución que esperamos acordará el señor Ministro de Gobernación. Las Demarcaciones de Policía deben estar servidas por personas corteses, inteligentes y activas, y el Inspector Jimeno no ha demostrado una sola de esas cualidades.

1  Manuel González Cosío (1836-1913). Militar zacatecano. Liberal en la Guerra de Reforma, combatió la Intervención y el Imperio. Deportado a Francia luego de su arresto en Puebla (1865). A su regreso fue gobernador de Zacatecas (1871-1872), diputado y senador. Presidente municipal de la ciudad de México (1886-1891); secretario de Comunicaciones y de Obras Públicas (1891-1895), Gobernación (1895-1903), Fomento (1903-1905) y Guerra y Marina hasta el final del regimen.

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