Regeneración N° 19, 23 diciembre 1900

Continúa arbitrario

El señor Jefe Político de Guadalajara, Trinidad Alamillo, continúa alardeando de arbitrario y poco comedido con el público que desgraciadamente va a tratar con él asuntos oficiales. Parece que no le han preocupado las dos tremendas acusaciones que pesan sobre él. Se afana por conquistarse otras.

Don Francisco Sandoval fue a poner en conocimiento del mencionado Jefe Político, que le habían sido robadas (al señor Sandoval) algunas alhajas y una cantidad de numerario.

El señor Alamillo, que cada día confirma la creencia popular de que no sabe o no quiere cumplir con su deber, se encaró al señor Sandoval, lo reprendió duramente y le dijo, agitado por una indignación inconcebible, que si volvía a molestarlo, lo pondría preso.

Indigna la actitud altanera de una autoridad que desampara a la víctima y protege al ladrón. Si las autoridades superiores de Jalisco supiesen cumplir con su deber, ya habrían destituido al señor Alamillo; pero como parece que existe una solidaridad de inclinaciones entre ellas, el Sr. Alamillo sigue ocupando un puesto que no merece.