Regeneración N° 19, 23 diciembre 1900

COACCIÓN EN LAS ELECCIONES

También en Juchitán, Oaxaca, el Presidente Municipal y su Secretario gustan de cometer arbitrariedades para vencer en las elecciones.
            En toda la República se nota la presión oficial, cuando los ciudadanos, animados por sus principios de civismo, desean arrojar la pesada carga de las candidaturas oficiales.
            Los referidos Presidente Municipal y Secretario, para que triunfara su candidatura, ejercieron presión física y moral en los votantes, encarcelaron a dos jóvenes que se presentaron a votar en contra de dicha candidatura, amenazaron a otros y por medio de sus gentes recogieron boletas ya respaldadas, sustituyendo algunas y tachando en otras el nombre de los candidatos.
            Estos actos delictuosos, severamente penados por la ley, quedaron impunes. Venció la candidatura oficial y los honrados ciudadanos que habían ocurrido a efectuar uno de los actos legales de mayor trascendencia, salieron burlados por esas autoridades que hicieron insolente alarde de sus actos reprobados.
            Ya molesta y avergüenza tener que consignar hechos repugnantes, que, a pesar de que las autoridades superiores los conocen, muestran su punible indiferencia y quizá su regocijo por los descalabros populares.