Regeneración N° 20, 31 diciembre 1900

FELIZ AÑO

Creíamos, y tal vez con algún fundamento, que REGENERACIÓN no alcanzaría a admirar los albores del siglo XX.
            Nuestras sospechas han quedado desvanecidas, REGENERACIÓN vive y vivirá para la lucha franca y viril.
            Entramos, pues, al nuevo siglo, con las mismas energías y con los mismos ideales democráticos.
            Con motivo de comenzar el año, enviamos de todo corazón, nuestras felicitaciones a nuestros amables subscriptores y a todos nuestros estimables colegas.
            A los primeros, les hacemos una suplica: que en la esfera de sus actividades, pongan de su parte todo lo que esté, para el mejoramiento intelectual y moral; que, también en el círculo de sus actividades, procuren inculcar los santos principios liberales, ya para honrar a nuestros padres, que comulgaron con dichos principios, como para que el pueblo vaya comprendiendo las ventajas del civismo, que hará de él un pueblo respetado y respetable.
            A nuestros colegas, les agradeceremos, que entren con vigor y energía al combate de ideas, que aunque aprisionadas, inflaman los cerebros de los pensadores. Ellos son los que apartándose del bullicio formado por nuestro oropelado adelanto material, llevan ideas y verdades a las conciencias, deslumbradas por la charlatanería de escritores sin conciencia.
            Hay que decir a las masas, que un pueblo para que progrese, es necesario que se instruya, y de ese modo ejerciten sus derechos y puedan hacer valer sus prerrogativas de hombres.