Regeneración N° 20, 31 diciembre 1900

UN DECRETO IRRISORIO

Un periódico Veracruzano, trae en sus columnas el siguiente decreto:
            “Número 32. -La H. Legislatura del estado Libre y Soberano de Veracruz Llave, en nombre del pueblo decreta:
            “Artículo único. -El C. Teodoro A. Dehesa es acreedor a la gratitud del pueblo veracruzano, por los grandes servicios que como Gobernador del Estado ha prestado durante los períodos constitucionales transcurridos de 1º de diciembre de 1892 a 30 de noviembre de 1900.”
            Pasma la actitud de esa Legislatura, que en nombre de un pueblo oprimido premia los grandes servicios de dicho gobernante con una manifestación de gratitud que no merece. El pueblo veracruzano como casi todos los demás de las entidades federativas, ha soportado la imposición no aceptada, porque no ha brotado de las ánforas electorales como una manifestación de la aquiescencia popular. Y cuando se soporta a un gobernante impuesto, huelga la gratitud de un pueblo que ha manifestado, con protestas enérgicas su cordial disgusto al hombre de tantos desaciertos administrativos.
            No es la gratitud de su pueblo lo que llevará sobre sus hombros el gobernante que ha amordazado a la prensa, que protege a caciques insolentes, que aplaude las arbitrariedades judiciales, que ha convertido a Veracruz en inmenso garito. La gratitud popular es para los grandes hombres y no para los gobernantes mediocres.
            Por eso el pueblo veracruzano ha visto con disgusto la adulación sin talento de su Legislatura.