Regeneración N° 20, 31 diciembre 1900

El asunto Montes de Oca-Vázquez

Continúan las protecciones al obispo Montes de Oca en los Tribunales de San Luis Potosí. Esas protecciones van tomando un aspecto cada día más alarmante, pues ya no solamente se vulnera la ley, se tuercen los principios y se chicanea su interpretación, sino que se recurre a falsedades que pudieran provocar serias complicaciones a los funcionarios que las cometen.

A solicitud del Lic. Benito Carrizales, apoderado del Obispo, se pidió por el Juzgado de Distrito  (que conoce del asunto en amparo) que se obtuviese del Sr. Juez 1º Menor, Lic. Manuel Rivas, certificación de que varias notificaciones se habían hecho personalmente al Sr. Lic. Mauricio Dávalos, apoderado del Sr. Vázquez. El Juzgado Menor envió dicha certificación, lo que sorprendió al inteligente Sr. Lic. Dávalos, quien promovió desde luego en el Juzgado de Distrito, que se compulsara la certificación expedida, con las constancias de autos.

Se efectuó esa compulsa y de ello resultó ser falsas las aseveraciones de la certificación enviada por el Juez Menor al Juzgado de Distrito,  pues el Sr. Lic. Dávalos no había sido notificado personalmente de varios autos.

El asunto es serio y envuelve una grave responsabilidad para el autor de la copia certificada. El Juez Rivas se excusó diciendo que esa inconformidad entre la copia y las constancias de autos proviene de la forma en que fue solicitada la probanza; pero nos parece pueril esa disculpa, porque la autoridad que expide una certificación, debe hacer constar con claridad a qué se refiere esa certificación y con qué diligencias o antecedentes se liga, para no presentar un trabajo dislocado, consciente o inconscientemente, pero que en uno u otro caso, puede originar confusiones que es preciso aclarar.

Si se retrocede a los antecedentes de este escandaloso asunto preñado de intrigas, irregularidades y torpezas, puede seguir la presunción de una consciente omisión en la copia certificada de que se trata. Si así fuere, creemos que el Agente del Ministerio Público federal, adscrito al Juzgado de Distrito de San Luis Potosí, debe obrar enérgicamente consignando el hecho a los tribunales para esclarecimiento de la verdad, bien que es difícil, si no imposible, averiguar la verdad en unos tribunales que reciben la protección del Obispo Montes Oca.