Regeneración N° 20, 31 diciembre 1900

La Judicatura Potosina
Frecuentes son las quejas que recibimos de la Administración de Justicia de San Luis Potosí, tan descuidada por el actual Gobernador Ingeniero D. Blas Escontría.
            Para ocupar los puestos de esa Administración, no se busca la aptitud de los individuos, ni sus conocimientos científicos, ni sus antecedentes, ni su amor al estudio, ni su laboriosidad. Muchos Jueces, reclutados torpemente y más torpemente consentidos, desvían sus obligaciones, descuidan sus oficinas y ponen traba a los negocios en estrecha solidaridad con el abogado de procedimientos tortuosos o con el deudor audaz. Otros viven en brazos de la clerecía y reciben inspiraciones en los confesionarios.
            Pueden recordarse como ejemplos, los asuntos Montes de Oca-Vázquez y de José María Facha, de que ya hemos hablado1, en los que el clero ejerció su presión solapada.
            Se siente el acicate de una reforma colosal en esa Administración de Justicia, como casi en todas las del país. Un pueblo, podrá vivir sin pan, decía un escritor; pero jamás podrá vivir sin justicia. Y sin embargo, hay que sorprenderse de las vigorosas condiciones vitales de este pueblo que subsiste sin justicia.
            Si la administración de Justicia fuera eficaz, encarriladas esas vigorosas condiciones vitales de este pueblo, se abriría una ancha brecha por donde entraría a torrentes el progreso.

1 Véanse supra,arts. núms. 52, 91, 109, 180 y 204.