Regeneración N° 4, 31 agosto 1900

GACETILLA

Academia Central Mexicana de Jurisprudencia y Legislación, correspondiente de la Real de Madrid—Por acuerdo del Sr. Presidente de esta Academia tengo el honor de suplicar a Uds., se sirvan concurrir a la sesión de la Junta de Gobierno que se efectuará en la casa del Sr. Lic. Méndez (2ª de las Damas núm. 1) el día 1° del próximo Septiembre, a las 5 p.m. Suplico a Uds. su puntual asistencia a la sesión, en la que se resolverá sobre la consulta hecha por la Secretaría de Comunicaciones, referente al abandono de un tren en marcha por un maquinista.

Protesto a Uds. mis respetos. México, Agosto 30 de 1900.

J. Flores Magón 1er. Secretario.

A los miembros de la Junta de Gobierno de esta Corporación.
Presentes.

También quiere renunciar
—El Secretario Anzorena, del Juzgado 6° Menor imitando al Juez Clímaco Aguirre, quiere poner su renuncia, contrariado por la visita que hace algún tiempo practicaron a dicho Juzgado el Sr. Magistrado Mateos Alarcón, el Srio. García Peña y el Agente del Ministerio Público, Belisario Cicero.
Aplaudimos también la actitud del Secretario, y abrigamos la esperanza, de que en su lugar se ponga algún abogado laborioso, con lo que indudablemente ganará el público al tramitarse con más violencia los negocios que hasta ahora han permanecido paralizados.

El asunto del “Hijo del Ahuizote”
—Acaba de resolver la 2ª Sala del Tribunal Superior del Distrito que es de negársele a Don Remigio Mateos, Director de dicho Semanario, el beneficio de libertad bajo caución que solicitó. Era natural. En tratándose de periodistas todos ellos son capaces de fugarse según la opinión de los Jueces y Magistrados del Ramo Penal.

El proceso Velásquez
— Acaba de pasarse el expediente al Ministerio Público para que haga su pedimento. He allí un procedimiento necesario legalmente e innecesario prácticamente, pues bien conocida es la opinión del Ministerio Público en este asunto. Por nuestra parte, nos alegramos del trámite, pues con él no faltará material para llenar las columnas de “Regeneración.”

Destituido
—Por haber concurrido a las sesiones del Club “García Morales”1 de Hermosillo, Son., Club que tiene por objeto alentar al pueblo para que participe en la lucha electoral que en dicha Ciudad se está entablando con motivo de la renovación del Ayuntamiento, fue destituido el joven Demetrio Martínez Velasco del empleo de Ministro Ejecutor que desempeñaba en el Juzgado 2º de Primera Instancia del Distrito de Hermosillo.

Mal camino llevan las autoridades de aquel Estado reprimiendo todo ejemplo de civismo, ya con destituciones, con encarcelamiento de manifestantes y con clausuras de imprentas. Ha llegado la presión oficial al extremo de obligar a los vecinos de Horcasitas que presentaran un ocurso al Gobierno del Estado, pidiendo la libertad de sufragio en las elecciones Municipales. Esa solicitud no fue atendida. Esto es bochornoso.

Otra vez el Juez 3º Menor
—Se nos cuenta, prometiendo ratificar o rectificar la noticia, que el Juez Patiño Suárez se negaba a firmar un convenio celebrado por las dos partes en un juicio, porque ese convenio decía el Juez, era muy gravoso para el demandado que tenía que pagar una cantidad relativamente grande como honorarios al patrono del actor.

No basta que tengamos que sujetar nuestras planillas a un Arancel anacrónico, sino que los jueces (esta es una corruptela que señalaremos en el próximo número) tienen gran horror a las planillas elevadas y procuran disminuirlas a pesar de que estén ceñidas a dicho Arancel o que las partes hayan convenido en su monto. Recordamos al Sr. Patiño Suárez que el convenio de las partes es la suprema ley en los contratos.

El proceso del Lic. Olivas
—Se dice que por la mala voluntad que se tiene al Sr. Lic. Pedro S. Olivas, de Durango, se ha hecho retardar la resolución del proceso que se le abrió por el delito de homicidio. Hasta últimamente se le puso en libertad, cuando después de año y medio de estar en la cárcel, se resolvió que no había cometido el delito, que era inocente.

Es de reprocharse la conducta de las autoridades de Durango, si esa noticia es cierta. ¿Quién indemnizará al Lic. Olivas del perjuicio que ha sufrido, de la muerte civil que le ha ocasionado su prisión prolongada? Cuando fue puesto en libertad, seguramente que todo le pareció extraño, olvidado de sus amigos y olvidado por su clientela.

Y si se encara con el Juez moroso, éste le contestará, como el de “La Toga Roja,” soy irresponsable.

Las simpatías a Saunders
—El domingo anterior estuvo de turno el Juzgado 3º Correccional, lo cual no obstó para que el Juez Saunders dejara de asistir por la tarde al despacho de su oficina, desempeñando las labores que correspondían a ese Juez, otro empleado judicial facultado por no sabemos quien para ello.

El público, que tiene en mucha estima a Saunders, pues por sus finos modales, como ya en otra ocasión dijimos2, se ha granjeado la estimación de los concurrentes a su Juzgado, se mostró descontento al perder la oportunidad de demostrarle sus simpatías.

Bueno será que Saunders asista a sus labores, siquiera sea para la satisfacción de las personas que han tenido la buena suerte de tener que litigar en su Juzgado.
Otra vez el Juez 6º Menor—En la demanda que entabló D. Emilio Sufren ante el Juzgado 6º menor contra una Compañía cuyo nombre no recordamos, el Juez, sin emplazar al demandado, como era de su deber, proveyó que el autor designase en autos su domicilio. El representante del actor indicó al Juez que no era legal esa determinación y que se estaba perdiendo el tiempo con la no citación para el juicio. El referido funcionario contestó que era una prácticas de su Juzgado y que a ella debía estarse.

Indicaremos al Juez 6º Menor que ninguna práctica es admisible cuando la ley no la impone. Esta dice que el actor señalará casa donde se le hagan notificaciones que fueren personales, y la desobediencia de ese precepto tiene su pena muy distinta a la impuesta por el Juez mencionado, pues el no citar para el Juicio es una pena.
El cumplimiento de un deber no es un delito—Nos dicen que el Juez Patiño Suárez ha tenido conferencias con varios jueces de esta Capital, y en ellas se ha tratado de firmar un ocurso pidiendo a la superioridad la supresión de nuestro periódico.

No tomamos a lo serio la especie, no obstante que la noticia nos la han dado personas bien informadas, pues si alguna vez mostramos nuestro desagrado por ciertos actos que no están arreglados a derecho, ese desagrado, dicho en voz alta y sin reticencias, no constituye delito alguno de nuestra parte, sino el cumplimiento de un deber como ciudadanos, tenemos de denunciar todo aquello que, burlando a la justicia, sea acreedor a la censura del público, a fin de que se ponga el necesario correctivo.

1 Club “García Morales” de Hermosillo, Son. Fundado en  ocación de las elecciones municipales de esa ciudad en 1900, en las que lanzó la candidatura independiente de Dionisio González para enfrentar la  reelección de Vicente V. Escalante, pariente de Ramón Corral. Contó con el apoyo de una fracción de la oligarquía local a través de Adolfo y Eduardo Ruiz, hijos del agente del Banco Nacional de México en Hermosillo, y Arturo y León Serna, primos del candidato y miembros de la familia del Gral. Francisco Serna. Rodolfo Campodónico compuso el vals Verde que se convirtió en el himno de esta agrupación, mejor conocida como Club Verde. El prefecto de distrito, Francisco Aguilar lo disolvió. Su órgano fue La Libertad. Fueron miembros:  Luis G. Monzón, Dionisio Lacarra, Ignacio Romero, Lamberto y José C. Camou, Belisario Valencia, Jesús Z. Moreno, Manuel, Florencio y Gustavo Padrés, Ramón P. de Negri, Carlos Plank, Juan R. Platt, Plutarco Elías Calles, Roberto V. Pesqueira y José Juan Méndez.  Su nombre remite al general  liberal Jesús García Morales (1824-1882). Originario de Arizpe, Son., destacó tanto por sus triunfos militares contra franceses y conservadores como contra yaquis, mayos y apaches. Fue gobernador y comandante militar de Sonora.

2 Véase supra, art. núm. 18.

->Regresar a "El Director del “Hijo del Ahuizote", Regeneración no. 5.

->Regresar al artículo ‘Gacetilla’, Regeneración, no. 7.

->Regresar al artículo ‘EL DEMOCRATA DE HERMOSILLO‘, Regeneración, no. 14.