Regeneración N° 5, 07 septiembre 1900

OTRA CONSIGNACIÓN HECHA POR LA SUPREMA CORTE

Ante el Juez de Distrito de Guanajuato, pidió amparo Regino Loza contra su aprehensión efectuada por el Presidente Municipal de Jesús María, a petición del Juez de 1ª Instancia de Piedra Gorda, Guanajuato. El Juez de Distrito sobreseyó el amparo por haberse desistido el recurrente al ser puesto en libertad. La Suprema Corte confirmó el sobreseimiento; pero fue tan burda la violación de garantías cometida en la persona de Loza, que la corte ordenó la consignación del Presidente Municipal de Jesús María, del Juez de Piedra Gorda y de los Agentes que aprehendieron al quejoso, para que fuesen juzgados conforme a la ley.

Este es el mejor medio para moralizar la Administración de Justicia. A más de ese beneficio, resulta otro concreto, especialísimo, el de demostrar al Ministerio Público del Distrito Federal que no estuvo correcto en la causa Velázquez al decir que el sobreseimiento en el juicio de amparo, hace entender que el Juez procedió conforme a derecho. Ya verá el Ministerio Público que no tardó mucho tiempo para que la Corte reprobara su creencia y para que se le demostrara que el sobreseimiento no es la careta de la impunidad.