Regeneración N° 6, 15 septiembre 1900

LA JUSTICIA DE DUELO

Acaba de ser víctima la justicia, de un atentado sin nombre.

En nuestro segundo número1 dijimos que hasta nosotros había llegado un rumor alarmante: el deseo de que El Hijo del Ahuizote no se publicara más.

Este rumor ha sido ampliamente confirmado con la sentencia que el Juez Correccional Pérez de León, acaba de notificar a los procesados, Director, Administrador, redactores y empleados de aquella publicación.

Los puntos resolutivos de la sentencia  se reducen a lo siguiente:
El Sr. Remigio Mateos director del periódico denunciado, y el Sr. Alfonso Cabrera, Administrador del mismo, sufrirán  dos años nueve meses de prisión y mil pesos de multa cada uno, o en su defecto cien días mas de arresto, quedando privados durante la prisión de leer y escribir.
Al Sr. Leonardo Pardo se le da por compurgado por lo relativo a la primera denuncia, y por la segunda se le imponen dos años once meses de prisión y doscientos pesos de multa, o en su defecto diez y seis días más de arresto.
Al joven Luis Mata, Administrador de la Imprenta Literaria, tres meses de prisión y doscientos pesos de multa, o en su defecto diez y seis días más de arresto.

Los Sres. Román Félix Delvaille2 y Fernando Celada, seis meses de prisión quedando abierta la causa hasta que se consiga la aprehensión de los Sres.  Santiago Hernández y Martínez Carrión3.

Las presas Marinoni de El Hijo del Ahuizote, Cotrell de la Tipografía Literaria y la litografía del Sr. Moreau, quedan a la disposición de la Secretaría de Gobernación.
Como se ve, esta sentencia es la más terrible que ha recaído sobre periodistas y no se observa en ella la justicia, sino la confirmación del rumor, el deseo que se tiene en
que El Hijo del Ahuizote, no se publique más.

En nuestro próximo número estudiaremos detenidamente el fallo del Juez Pérez; pero desde ahora, «REGENERACIÓN» protesta enérgicamente contra dicha sentencia, que no es otra cosa que un absurdo jurídico, que tendrá como resultado el merecido reproche de la 2ª Sala del Tribunal Superior, al revocarla en todas partes.
Ahora es tiempo de que demuestren los Magistrados de esta Sala que son incorruptibles, como nos lo aseguró uno de sus miembros.

Protestamos enérgicamente también, contra la agravación, que no es otra cosa, de la pena impuesta a los señores Director y Administrador de El Hijo del Ahuizote privándoles durante la prisión de leer y escribir, porque tal hecho a más de ser un ataque a la Constitución, deja suponer, que en el concepto de Juez Correccional Pérez, el ejercicio del periodismo no es honesto.

De todos modos, Pérez tiene a su favor la atenuante de su poca ilustración, pues como ya lo hemos dicho, todo mundo ignora los antecedentes científicos de este Juez; pero dada esta circunstancia, debe destruírsele por EXIGIRLO ASÍ LA CONVENIENCIA SOCIAL Y EL PRESTIGIO DE LA AUTORIDAD.

1 Véase supra, art. núm. 10.

2  Román Félix Delvaille. Subgenernte de la imprenta de El Demócrata de 1893. Compartió la cárcel con Joaquín Claussel, José Ferrel y otros por el proceso penal que llevó a la clausura del diario.

3  Jesús Martínez Carrión. (1860-1906).  Originario de Guanajuato. Caricaturista. Estudiante de la Academia de San Carlos. Durante 18 años ilustró  El Hijo del Ahuizote. Nunca firmó sus dibujos. Fundó El Colmillo Público (1903-1906) junto con Federico Pérez Fernandez. En ese semanario realizó campañas a favor del Partido Liberal Mexicano (PLM), por lo que fue encarcelado en la cárcel de Belem donde adquirió la enfermedad que lo llevó a la muerte, el 31 de diciembre de 1906.