Regeneración N° 7, 23 septiembre 1900

Gacetilla

El Juez Clímaco no se corrige—No obstante de que en todos los tonos se ha dicho que ese Juez no es competente para desempeñar el puesto, que no sabemos a qué méritos deberá el haber obtenido, y que los negocios permanecen en su Juzgado estacionados meses y más meses sin que se pronuncie en ellos el fallo esperado con ansia, aunque después, como dijimos en uno de nuestros anteriores números1, ese fallo sólo sirva para tener el disgusto de leer una pieza antijurídica, no obstante esto, los negocios siguen en el estado en que se encontraban antes de la visita, en la visita y después de la visita.
            Como es natural, con esa práctica, los litigantes huyen de su Juzgado para caer en otro quizá también malo, pero no tanto como el 6º Menor.
            Y no mentimos, véanse las listas de acuerdos del Boletín judicial, y se llegará al conocimiento de que en dicho Juzgado no se trabaja, al comparar las listas de los negocios acordados en otros Juzgados, con la de los acordados en el de Clímaco.
¿Hasta cuándo lo harán renunciar?.
Escribientes patronos—Acabamos de recibir una noticia, que de ser cierta, implica un grave estado de la Administración de Justicia en Tlalnepantla, Distrito del Estado de México.
            Se nos dice que los escribientes del Juzgado de 1ª Instancia de esa población, son los patronos de los litigantes, haciendo ellos las promociones que creen conducentes a la defensa de los derechos de sus clientes y los proveídos a esas promociones.
            Con este hecho, fácil será imaginarse que la justicia no debe quedar muy bien parada, en razón de estar interesados los empleados en que se ganen los juicios que patrocinan, prestándose esa circunstancia a abusos incalculables que es urgente evitar.
            No decimos que sucede; pero sí que puede suceder, que esos escribientes con tal de ganar la propina que les den los litigantes, ejecuten actos contrarios a derecho.
            Si el Juez de Tlalnepantla ignora estos hechos, los ponemos en su conocimiento, para que aplique el debido correctivo, pues está terminantemente prohibido por la ley el que los empleados del poder judicial sirvan de patronos. Llamamos también seriamente la atención, sobre el particular, al Visitador de Juzgados y al Sr. Gobernador del Estado para que corrijan los abusos de esos escribientes.
El asunto de El Hijo del Ahuizote—Por las dificultades con que hemos tropezado para adquirir una copia de la sentencia del Juez Pérez de León, dificultades vencidas, pero ya cuando era angustioso el término para hacer un estudio de ella, no tratamos ahora de ese escandaloso asunto que ha llenado de indignación a la sociedad honrada. Prometemos a nuestros lectores ocuparnos de la sentencia del Juez Pérez en el próximo número con la extensión que merece, pues es forzoso demostrar que los actos del Juez desobedecen al ley penal, violan la Constitución y constituyen una amenaza a esta sociedad sedienta de justicia.
Un folleto interesante—Hemos recibido un folleto que contiene los alegatos presentados ante la Suprema Corte por el inteligente pasante de derecho D. Rodolfo Reyes2, como representante del Sr. Bielemberg, en los autos de amparo solicitado por el Sr. Scott, y hemos leído con detenimiento su bien fundada argumentación sobre las cuestiones que trata.
            En una de ellas, si el testimonio de una escritura pública presentada otorgada en Estados Unidos pude motivar un juicio ejecutivo en México, y con gran acopio de argumentos se resuelve por la afirmativa, sosteniendo su tesis desde el punto de vista internacional, y en presencia de las disposiciones de la ley positiva.
            La tesis fue patrocinada por la Suprema Corte, pues negó ésta el amparo solicitado por el quejoso que sostuvo la tesis contraria a la presentada por el Sr. Reyes.
Felicitamos a nuestro buen amigo por el acabado e inteligente trabajo a que hacemos referencia y por el merecido triunfo que obtuvo.
            Nuestros agradecimientos por el envío de ese folleto, del que quizá nos ocuparemos con detenimiento por considerarlo de interés, dadas las relaciones mercantiles en aumento entre Estados Unidos y México.
Gracias—Suplicamos encarecidamente a todas las personas que nos han remitido cartas felicitándonos por la aparición de Regeneración, se sirvan dispensarnos de que no hayamos contestado a todas, pues nos ha sido imposible el hacerlo, muy a nuestro pesar, en consideración al sinnúmero de cartas de esa especie que hemos recibido de todos los Estados de la República y del Extranjero; pero no por eso, dejamos de hacerles presentes nuestros agradecimientos por las desinteresadas frases que se han servido dedicarnos.
El Juez Clímaco no estudia—Hace unos cuantos días, se entretenía el Juez Clímaco en comentar algunos  artículos de nuestra publicación, en sentido desfavorable por supuesto;  y a propósito del artículo que publicamos referente a lanzamientos, el Sr. Anzorena, Secretario del Juzgado 6º Menor, le decía que teníamos sobrada razón en declarar ilegal la práctica que se sigue en el procedimiento de juicios de esa naturaleza, al no admitir las demandas cuando no van acompañadas del contrato de arrendamiento.
            Con sólidos argumentos sostenía el Sr. Anzorena su tesis, pero el Juez, que en cuestiones de derecho ignora mucho, se concretaba a decir que nuestros razonamientos no eran más que muchachadas que los jueces ilustrados tenían que ver con el más absoluto desprecio.
            El Juez 6º Menor, con tal contestación, se declara ilustrado, porque él es uno de los que siguen la práctica ilegal que apuntamos.  De todos modos nos complace ver la cordura del Sr. Anzorena en este asunto, cordura que revela en dicho señor, que estudia los asuntos que se ponen al debate, como no lo hace Clímaco.
Importante folleto—Hemos recibido el importante folleto que contiene el alegato producido por el Sr. Lic. Rafael Lozano Saldaña, como apoderado jurídico de la sucesión Martínez-Echartea, para la vista en alzada del incidente de acumulación de autos relativos a denuncias de baldíos en la Hacienda de Mederos, Municipalidad de Monterrey.
            Damos las gracias por el envío al inteligente abogado y lo felicitamos por el cierto con que trata las importantes cuestiones jurídicas que contiene su alegato.
El Economista Internacional—Hemos recibido el cuarto número de esta importante revista que se edita en Nueva York y que está dirigida por el Sr. G. R. Perry.
Este periódico, que está destinado a tratar los asuntos de palpitante interés que se debaten en los países hispanoamericanos, está impreso en magnífico papel y escrito en buen castellano.
            El Economista Internacional está llamado a desempeñar un importante papel en la marcha de las repúblicas de América hacia la civilización y el progreso.

1 Véase supra, art. núm. 25.

2 Rodolfo Reyes Ochoa, (1878-1954). Abogado tapatío, hijo del general Bernardo Reyes. Promotor político de su padre por medio del periódico La protesta (1902). Ministro de Justicia en el gobierno de Victoriano Huerta (1913). A partir de 1914, vivio en el exilio en España. Miembro de la Real Academia de Jurisprudencia de Madrid. Escribió De mi vida (1929).