Regeneración N° 9, 7 octubre 1900

Al “diario oficial”

Suplicamos atentamente al respetable colega, se sirva informarnos sobre la distribución que en lo sucesivo se dará a las cantidades que pagan las casas de juego establecidas en el Distrito Federal, pues parece que la inauguración de la Penitenciaría a cuya conclusión estaban dedicados esos fondos, deja ya sin objeto esa recaudación, y por lo mismo, debe cumplirse ahora, con lo preceptuado en el Capítulo III, Título 8º del Código Penal vigente, que prohibe los juegos de azar que hasta la fecha se habían disimulado con aquel fin benéfico.