Regeneración N° 9, 7 octubre 1900

Sentenciado sIn formación de causa

Corroboramos nuestro aserto1, de que en el estado de Veracruz es donde se cometen mayores violaciones a la ley. Tal vez provenga el hecho de que estando tan cercano, relativamente, dicho Estado de esta Capital, se hagan públicos con mayor facilidad los atentados a las garantías individuales que allá se cometen. Pero entonces ¿cómo andarán en materia de Justicia los Estados lejanos?
            Antonio Gregorio, indígena que está extinguiendo una condena de veinte años en la Fortaleza de San Juan de Ulúa, ha pedido amparo ante el Juzgado 2º de Distrito de esta Capital, contra la petición del Promotor Fiscal del Juzgado de Veracruz en que se opone a concederle su libertad preparatoria, por no haber presentado el proceso que dio margen a la sentencia.
            Antonio Gregorio dice, que el año de 1886 fue sentenciado por la autoridad respectiva de Jalacingo, Veracruz, a la pena capital, por la acusación interpuesta en su contra de los delitos de asalto, robo y heridas. La sentencia le fue conmutada por la extraordinaria de veinte años de prisión.
            El reo, en virtud de haber observado buena conducta en la prisión, solicitó su libertad preparatoria, pero el Promotor Fiscal del Juzgado de Veracruz, al pasársele el expediente con la información respectiva de la conducta del reo, dice: que no se ha acompañado la causa, cosa indispensable para formar juicio sobre la procedencia o improcedencia de la libertad preparatoria, y que, como falta ese requisito, no puede concedérsele al reo dicha libertad.
            La causa, por más que ha sido buscada en el archivo, no se ha encontrado.
            Causa pena tener que consignar noticias como la que antecede, y por lo que se ve que la libertad de un hombre depende tan sólo del mayor o menor cuidado que se tomen las autoridades para conservar los procesos.
¿Con qué indemnizarán esas autoridades de Jalacingo los perjuicios que por su culpa se están originando a Antonio Gregorio?
Con nada, y por el contrario, quizá su negligencia les sirva para ascender en la Administración pública del infortunado Estado de Veracruz.

 

1  Véase supra, art. núm. 45.