Regeneración N° 10, 15 octubre 1900

Juez Menor Arbitrario

Nada bien anda la justicia en Guadalajara, en virtud de haberla puesto a disposición de ciertos Jueces, que más merecen empuñar una azada que la espada de la ley.
Sucedió, que una persona fue demandada ante uno de los Juzgados Menores de aquella Ciudad por cierta cantidad de dinero que debía, según el demandante, y no habiendo probado este su acción fue absuelto el demandado.

Pocos días después, y ante el mismo tribunal, se le volvió a demandar por la misma persona, reclamándosele la misma suma de dinero por los mismos motivos, y sin citársele para comparecer en juicio, ni habérsele notificado auto alguno que lo hubiera puesto al tanto de que se seguía un juicio en su contra, de improviso se le notificó la sentencia, en que se le condenaba a pagar la cantidad por la que se le absolvió anteriormente.

Estos hechos crispan los nervios, porque hacen comprender al ciudadano, que no debe contar con garantías de ninguna clase para poner a salvo sus bienes, los que están a merced de cualquier Juez voluntarioso, que a bien tenga traficar con la justicia, a pesar de la verdad legal.