Regeneración N° 10, 15 octubre 1900

Inquisidores en el estado de cantón

D. Jesús Domínguez Fuentes, Juez 2º de Paz suplente del pueblo de Abalá, Yucatán, tuvo un disgusto con un tal Secundino Ayala, cacique de la localidad, y como el primero castigara las injurias que le propinó el segundo, éste se puso de acuerdo con Francisco Sosa, Juez 1º de Paz, y con un Capitán de la Guardia Nacional llamado Felipe Ayala, para pegarle al Sr. Fuentes doscientos cuarenta y cinco palos.
            Al efecto el Juez Fernando Sosa, redujo a prisión al Sr. Fuentes y después lo sacó de su calabozo para flagelarlo ignominiosamente, en presencia de los Jueces de Paz y del Presidente Municipal D. Pedro Marcial Álvarez.
            El Sr. Fuentes ha presentado su querella ante la autoridad judicial de Mérida.
            Estos hechos son escandalosos y revelan que los yucatecos, tienen como los veracruzanos, ciertas autoridades que en lugar de cuidar el decoro que debe tener toda autoridad, se valen de sus puestos para vejar a los ciudadanos, dando espectáculos salvajes en las postrimerías de este siglo con mengua de la civilización.
            Está comprobado que las administraciones de Dehesa y Cantón, personalidades impuestas a los veracruzanos y yucatecos, son las más malas que han tenido dos Estados, que por sus riquezas naturales e ilustración de sus ciudadanos, son merecedores a aspirar una honrada y recta Administración de Justicia.