Regeneración N° 11, 23 octubre 1900

REACCIÓN LIBERAL

Con la energía que nos caracteriza, en el número 6 de «REGENERACIÓN»1 exigimos de nuestras autoridades la investigación de los delitos de que hace alarde el obispo Montes de Oca, para el escarmiento de los malhechores. Estos delitos consisten en la violación de las Leyes de Reforma llevada acabo en nuestra infortunada República a pesar de esas mismas leyes, según confesión de Montes de Oca. Nada conseguimos, pues hasta ahora no sabemos que se hayan tomado providencias de ninguna clase encaminadas al fin benéfico de castigar a los infractores de la ley. Nada han hecho nuestras autoridades que se llaman liberales.
No obstante esta complacencia del gobierno, los dignísimos liberales potosinos, que fueron los primeros en dar la voz de alarma, no desmayan en su noble tarea de formar Clubs liberales destinados a dar a conocer infracciones a las Leyes de Reforma y a la propagación de las ideas y los principios liberales.            
El club liberal «Ponciano Arriaga,»2 de San Luis Potosí, ha elevado a la Secretaría de Gobernación un ocurso, perfectamente fundado en derecho, para que dicha secretaría ordene la investigación de los delitos, que con ofensa a la ley, se congratula Montes de Oca de que cometan sus correligionarios.
En efecto conforme al art. 20 de la ley orgánica de 14 de diciembre de 1874, los colegios del Sagrado Corazón de Jesús están comprendidos en dicho artículo, y por consiguiente, proscritos por el art. 5º de las adiciones y reformas a la Constitución de 25 de Septiembre de 1873.3
Se impone la obligación de castigar a los infractores, ahora que toda la república se levanta para protestar contra el ataque a nuestras instituciones inferido por la soberbia del clero, de este clero que batió palmas por el fusilamiento de Hidalgo; que sostuvo tiranos como Santa Ana que paseó bajo de palio al sable norteamericano, sin lograr borrarle, con aspersiones de agua bendita, la sangre de nuestros hermanos; que, no satisfecho de sus crímenes, arrancó la vida de Melchor Ocampo y otros héroes, al pretender con la negrura del pasado, empañar el sol de la Reforma; que bebió la sangre de los mártires de Tacubaya, y en un supremo ataque de despecho, trajo a la República un príncipe anémico, para rociar con su sangre el cerro de las Campanas.
Se impone, repetimos, la obligación de castigar a los infractores, ya que toda la República protesta contra los delitos que torpemente denunció Montes de Oca.
 Sin distinción de sexos, todos los mexicanos honrados y patriotas levantan la voz. Y es sin duda la nota más bella, la más pura, la más noble, la protesta del bello sexo, que hace saber su odio al oscurantismo, que hace comprender su horror al estado monástico, engendrador de perversiones y pretexto de asquerosos contubernios.
Reciban todos los Clubs liberales de la República, nuestras más calurosas felicitaciones y nuestros deseos de que no desmayen en su empresa de civilización, para demostrar que somos dignos hijos de nuestros reformistas, y que deseamos con toda el alma el progreso de nuestra Patria, que tiene que descansar en sus instituciones democráticas por encima del necio oscurantismo.

1 Véase supra, >art. núm. 35.

2 Club liberal “Ponciano Arriaga.” Formado en la ciudad de San Luis Potosí, el 13 de septiembre de 1900, a partir de  la “Invitación al Partido Liberal” suscrita por el ingeniero Camilo Arriaga el 30 de agosto próximo anterior. Arriaga fue nombrado presidente, Antonio Díaz Soto y Gama, vicepresidente; José Ma. Facha, Blas C. Rodríguez, Moisés García, Genaro I. Zapata (secretarios). Renacimiento fue su órgano. Convocó y organizó el Primer Congreso Liberal (5- 11 de febrero de 1901).  Ese congreso le confirió el carácter de “Centro director de la Confederación de clubes liberales.” Para impedirse la celebración del Segundo Congreso Liberal, fue suprimido el 24 de enero de 1902 por Heriberto Barrón, diputado reyista, apoyado por una fuerza militar disfrazada de paisana. Se reinstaló en la ciudad de México el 5 de febrero de 1903. Bajo la siguiente mesa directiva: Presidente, Ing. Camilo Arriaga. Vice-Presidente, Lic. Antonio Diaz Soto y Gama. Tesorero, Benjamín Millán. ler. Secretario, Juan Sarabia. 2º Secretario, Ricardo Flores Magón. 3º Secretario, Santiago de la Hoz. 4º Secretario, Enrique Flores Magón. ler. Vocal, Juana B. Gutiérrez de Mendoza. 2º Vocal, Evaristo Guillén. 3er. Vocal, Federico Pérez Fernández. 4º Vocal, Rosalio Bustamante. 5º Vocal, Elisa Acuña y Rosete. 6º Vocal, Alfonso Cravioto. 7° Vocal, María del Refugio Vélez. 8º Vocal, Tomás Sarabia. 9º Vocal, Alfonso Arciniega. lOº Vocal, Humberto Macias Valadez. El 11 de abril del mimso año, emitió otro manifiesto llamando a apoyar un candidato liberal para competir contra el Gral. Porfirio Díaz en las elecciones de 1904. Los más de sus miembros marcharon al exilio a fines de 1903 y principios de 1904. El club se  escindió y disolvió para dar paso a la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano el 28 de septiembre de 1905.

3 “Art. 5. Nadie puede ser obligado a prestar  trabajos personales sin la justa retribución y sin su pleno consentimiento. El Estado no puede permitir que se lleve a efecto ningún contrato pacto o convenio que tenga por objeto el menoscabo, la érdida o el irrevocable sacrificio de la libertad del hombre ya sea por causa de trabajo, educación o de voto religioso. La ley en consecuencia no reconoce órden monástica, ni puede permitir su establecimiento, cualquiera que sea la denominación u objeto con que pretendan eregirse. Tampoco puede permitir convenio en que el hombre pacte su p´roscripción o destierro.” Recopilación de leyes, decretos y providencias de los poderes legislativo y ejecutivo de la Unión, formada por la redacción del ‘Diario Oficial’. Tomo. XVII, de julio a  diciembre  de 1873. México, Imprenta del gobierno, 1874. p. 507.