Regeneración N° 12, 31 octubre 1900

LOS JUECES DE CELAYA

En algunos de nuestros números anteriores1, comunicamos a nuestros lectores que los señores Jueces de Celaya, Guanajuato, desatendían el cumplimiento de su deber, ya despachando en sus casas, lo que era impropio y molesto para los litigantes, ya yéndose de paseo cuando tenían que cumplir con sus obligaciones.

Ahora nos es muy grato decir que dichos Jueces, que seguramente son una excepción muy honrosa en la generalidad de nuestros funcionarios judiciales, han atendido las indicaciones de “REGENERACIÓN,” como puede verse de la carta que se sirve enviarnos nuestro informante, el inteligente Sr. Lic. Clicerio Zuriaga. Dice así la carta:
“El Domingo 21 de Octubre de 1900.
Sr. Lic. Jesús Flores Magón.
Centro Mercantil, 3er. piso número 20.
México, D.F.

Muy señor mío, estimado compañero y fino amigo.
“La fe y entusiasmo que revela la siempre grata de Ud. de 13 del actual, alienta a cualquiera por desesperado que esté.
“¡Bendita juventud que consuela a la edad madura!
“A corazones nobles, más satisface un bien que alcance, aunque sea a costa de grandes amarguras. A un Juez delicado, basta recordarle el deber: los dos de este Partido están concurriendo a su despacho a las horas prevenidas por la ley, no obstante que el primero sigue aun enfermo. Este es el bien que ha hecho “REGENERACIÓN” y será bueno que Ud. lo publique, si lo estima justo, para que se vea que no se ataca por sistema, sino para corregir.
“Muy grato me es repetirme de Ud., con todo respeto, afmo. amigo, compañero y S. S. Q. B. S. M.
C. Zuriaga”

Gustosos hacemos constar lo anterior. Más aún, enviamos nuestros aplausos a los señores Jueces de Celaya, por haberse despojado de su amor propio de hombres, para revestirse de su imparcialidad de funcionarios públicos, al escuchar las quejas, que por nuestro conducto, elevaron los litigantes de Celaya. Dichos funcionarios deben ser conservados en la administración de justicia, si siempre escuchan la voz de la opinión pública para normar sus actos.
Ya desearíamos decir lo mismo de nuestro Juez 3º Correccional, que alardea de no tomar en cuenta lo que “REGENERACIÓN” le tacha.

1  Véanse supra,arts. núms. 64 y 78.