Regeneración N° 21, 7 enero 1901

LOS JUECES SE DIVIERTEN

Nuestros Jueces pasaron alegremente el día primero del año, no concurriendo a sus oficinas. Entre el cumplimiento del deber y la holganza de un día de asueto, optaron por lo último y algunas oficinas del Palacio de Justicia cerraron sus puertas al público y a la ley.

El Boletín Judicial los ha delatado. Solamente trabajaron ese día los Jueces Menores, con excepción del 1º, que a pesar de ser nuevo, debe traer también en su programa un número de regocijos con detrimento de la ley.

Es de sentir, que nuestros empleados judiciales se entreguen con tanta frecuencia a solazarse y distraerse.

En treinta y dos días transcurridos del 1º de Diciembre pasado, al 1º del actual, dichos empleados han disfrutado de once días festivos: cinco domingos autorizados por la ley y seis días de festejos políticos y religiosos, autorizados por los mismos empleados y consentidos por el Ministerio de Justicia.

No obstante esto, hay litigantes que prefieren esas ausencias del personal de los juzgados. Por lo menos ellas, dicen filosóficamente los litigantes, evitan algunas sentencias ilegales y algunos autos incongruentes.

De donde se desprende claramente, que en México, la mejor administración de justicia, es que no haya justicia.