Regeneración N° 22, 15 enero 1901

IMPUESTOS EXORBITANTES

Muy quejosos están los vecinos de Nuevo Urecho, Michoacán, por la imposición de un arbitrio Municipal que, a más de los gravosos que ya pesan sobre ellos, ha ideado el Recaudador de Fondos del Ayuntamiento. Ese nuevo arbitrio degenera en arbitrariedad, porque se ha impuesto a capricho del Recaudador, sin ningún criterio económico y con menosprecio de las justas observaciones hechas por los contribuyentes indignados. Esos impuestos crecidos son inmorales, porque con ellos se despoja al contribuyente, de una ganancia lícita que ha obtenido a fuerza de constancia y trabajo. No es justo que un Municipio, quizá mal gobernado y pero atendido, comparta de esa ganancia, a las veces tan inmoderadamente, que más del cincuenta por ciento de una utilidad conquistada por el trabajo, pasa a las arcas municipales sin esfuerzo y sin motivo.
            Son muy frecuentes en nuestra República esas exacciones indecorosas.