Regeneración N° 22, 15 enero 1901

EL HAMBRE EN TEPIC

La pobreza del pueblo, como mal social, se debe procurar aliviarla por medio de restricciones impuestas a los comerciantes.

El hambre, originada de esa pobreza, trae resultados que no conocemos, pero que pueden suceder.

La libertad de comercio, establecida por nuestras leyes, avanzadas y progresistas, se toma como pretexto para que especuladores sin conciencia, acaparen los artículos de primera necesidad, dando el espectáculo de un pueblo muerto de hambre, donde la naturaleza pródiga y feraz, colma de elementos para la vida.

Tal acontece en Tepic. Allí los espectadores realizan enormes ganancias, encareciendo artículos que son abundancia producen el Territorio.

Sucede, que produciéndose el maíz que es la principal alimentación de nuestro pueblo, en gran abundancia, se encarece para hacer rebosar, con prejuicio del pueblo, las arcas llenas de dinero de los comerciantes. Ellos acaparan cuanto grano encuentran en las regiones circunvecinas, y sin importarles que el maíz se haya producido abundantemente, encarecen el artículo, para de este modo realizar ganancias fabulosas.

Tan inmoderada especulación, debe evitarse, porque acarrea serios y lamentables perjuicios.

En efecto, faltando la alimentación del pueblo, que es el que trabaja, pocas energías tendrán para la lucha por la vida, cuando con el estómago vacío se pretenda que trabaje con un pueblo bien alimentado.

La salubridad pública, que debe ser atendida ampliamente y liberalmente por nuestros gobernantes, se resiente de estas especulaciones inmoderadas, y por esta consideración deben registrarse.

Téngase en cuenta que por el hambre, han nacido, como productos malsanos, el anarquismo y socialismo.

Por otra parte, hay que confirmar que el bien público debe anteponerse al provecho particular, para que de este modo los intereses y necesidades populares no se estrellen en las cajas fuertes de los afortunados, resguardados por la vigilancia de un gobierno que, cobrando sus contribuciones, se cruza de brazos cuando de la alimentación popular se trata.