Regeneración N° 23, 23 enero 1901

PROTESTA VIRIL

Vibrante de indignación y virilidad, ha escrito el inteligente y enérgico Abogado de D. Antonio Díaz Soto y Gama, una Protesta contra los graves atentados que les fueron inferidos por los clericales a la judicatura de San Luis Potosí. Los hechos ultrajantes que esta protesta retrata, los detalles de la conducta del Juez Carrizales y del Agente del Ministerio Público, Mariano Niño, el lujo de arbitrariedad despegado con audacia por estos funcionarios ineptos, lastiman y enardecen y la indignación se resuelve en protesta enérgica como la del Lic. Díaz Soto.

Dicho letrado acompañaba al Sr. José María Facha, liberal valiente de San Luis Potosí, torpemente enjuiciado por el asunto llamado de las Calaveras, que conocen ya nuestros lectores.1 El Sr. Facha desahogaba una cita del Juez Benito Carrizales, clerical empedernido y servidor del Obispo Montes de Oca. Carrizales se indignó porque el Sr. Facha concurría acompañado de su patrono, y olvidando el respeto que se debe a los caballeros y el cargo que desgraciadamente se le ha confiado, abusó de su poder, atropelló la ley, burló la justicia, olvidó las conveniencias sociales, demostró su carácter inadecuado y rudo y arrojó del Juzgado, con auxilio de la fuerza pública a las dos personas mencionadas. En este acto de suprema e irritante autocracia, estuvo complicado el Agente del Ministerio Público, Mariano Niño.

El Sr. Lic. Díaz Soto ha acudido a los Tribunales acusando a estas autoridades arbitrarias. Los Tribunales abrirán los oídos a la consigna y los cerrarán a las justas quejas de dos ciudadanos vejados. Pero la opinión pública vapuleará sin piedad alguna a estos malos funcionarios, y a este efecto, desde las columnas de REGENERACIÓN levantaremos la voz para que nuestros lectores conozcan a esos individuos, tristemente célebres en la judicatura potosina.

Aplaudimos la actitud viril del Sr. Lic. Díaz Soto Gama, sintiendo únicamente que otras energías semejantes que deben existir en la República, no levanten también una protesta cuando las autoridades las despojan de sus garantías individuales y de sus fueros de hombres.

1 Véanse supra,arts. núms. 170, 182 y 186.