Regeneración N° 23, 23 enero 1901

REGENERACIÓN NO ES UN HONGO 

Alguna hoja semioficial u oficiosa del desventurado Estado de Veracruz, malhumorada contra nosotros porque no somos afectos a la pésima administración de D. Teodoro Dehesa, pretende hacernos derramar la bilis, declarando que REGENERACIÓN es un hongo.

El mote está mal puesto, y lo está, por que los hongos vegetan, esto es, viven su insignificante vida a la sombra de los poderosos, a los que chupan la savia, sin la que jamás habrían existido.

REGENERACIÓN por el contrario, siempre ha vivido y vivirá al aire y al sol, ¿por qué? Porque su labor franca y sin embozos, está destinada a desenmascarar el abuso; a hacer que se haga justicia con los jueces venales, que trafican con ella como cualquier negrero portugués; a hacer resaltar la hediondez del mal gobernante, y a dar a conocer a los déspotas de sable y a los tiranos del bonete.

¿Y para quién trabaja REGENERACIÓN? ¿para el poderoso? No; para el pueblo, es decir, para el caído, para el pobre, para el humilde; para el pueblo trabaja, y por lo mismo, no puede vivir a su sombra, porque entre nosotros, aunque debiera serlo, no es el poderoso el pueblo, sino el mal gobernante a cuya sombra medran los hongos que asalaria.