Regeneración N° 23, 23 enero 1901

BIEN POR LA JUSTICIA FEDERAL

Saben ya nuestros lectores1, que los Srs. Dionisio González, Arturo Serna, Lic. Manuel R. Parada, Ramón Oviedo y J. M. Paredes, fueron encarcelados arbitraria y escandalosamente, sin motivo legal alguno. Se dice, y es de creerse, que se trata de una venganza política, porque dichos caballeros tomaron parte activa, como miembros del Club «García Morales,» en las pasadas elecciones municipales, combatiendo enérgica y virilmente a la candidatura oficial.

El Juez 1º de 1ª Instancia, Lic. Germán Velasco, que siempre se ha distinguido por sus procedimientos arbitrarios, decretó la formal prisión de los acusados, quienes ocurrieron al amparo federal solicitando la suspensión del acto reclamado.         

El Sr. Juez de Distrito de Nogales, que no gusta de coludirse con las autoridades arbitrarias, suspendió el acto, hizo que los procesados fueran remitidos a su disposición y les concedió la libertad bajo de fianza que solicitaron.

Los referidos señores han vuelto a Hermosillo, por lo que los felicitamos cordialmente.

Muy digna de aplauso es la actitud levantada del Sr. Juez de Distrito de Nogales. La autoridad federal es la única que puede salvar a las víctimas de estos ataques rudos y arbitrarios, que producen el escándalo en la sociedad honrada. Felicitamos al señor Juez referido, porque, muy distinto a los otros, no admite la complicidad bochornosa que pretenden las autoridades locales carentes de sentido moral.

1 Véase supra,art. núm. 241.