Regeneración N° 24, 31 enero 1901

QUE RENUNCIE EL GOBERNADOR DE PUEBLA

Indignado se muestra el Jefe Político de Tecamachalco, Pue., por las noticias relativas a su desacertada administración, que han visto la luz en nuestro periódico.

En el Estado de Puebla, la justicia es un mito, y se atropella a los ciudadanos para satisfacer innobles venganzas. Pero lo que más irrita, es que esos atropellos cometidos por las autoridades, quedan en la más escandalosa impunidad.

El Jefe Político de Tecamachalco, a fin de averiguar el nombre de los corresponsales que nos remiten noticias, comete vejaciones contra las personas, encarcelándolas, y obligándolas de mil maneras a que denuncien a nuestros informantes.

Para conseguir su objeto a puesto preso a nuestro señor Monter, (que no sabemos quien será, pues no es nuestro corresponsal), amenazándolo con consignarlo al servicio de las armas, si no descubre a los corresponsales de REGENERACIÓN.

Ya que este Jefe Político arbitrario y caprichoso, se muestra tan severo cuando se denuncian sus malos actos oficiales, bueno es que se corrija, pues no está bien que en virtud de estar apoyado por el Gobernador Martínez, se sirva de esa protección para ejercitar sus venganzas.

Urge la destitución de ese Jefe, que sólo sirve para hacer más escandaloso el desbarajuste que reina en la pésima administración del Estado de Puebla.

También urge que se le haga renunciar al Gobernador Mucio Martínez, como se hizo con Mercenario.