Regeneración N° 24, 31 enero 1901

INÚTIL MEDIDA

El Sr. Manuel Zamacona e Inclán, Administrador General de Correos, ha dispuesto que desde el primero del próximo Febrero, se establezca una oficina de reclamaciones. En esa oficina anotará el público las faltas o incorrecciones que observe en el servicio de Correos.

Esa oficina es inútil, porque aun cuando por su conducto lleguen a conocimiento de la superioridad las quejas del público, ningún remedio se pondrá para la corrección del mal servicio.

Estamos ya acostumbrados a ver que las quejas del público sean vistas con el más absoluto desprecio, no sólo en el ramo de Correos sino en todos los demás.

La oficina de reclamaciones sólo servirá para aumentar algunas partidas más en el presupuesto, que serán otros…