Regeneración N° 24, 31 enero 1901

LOS ESCÁNDALOS DE GUADALAJARA

Los últimos sucesos acaecidos en Guadalajara acaban de hundir al impopular Gobierno de Jalisco.

La prensa independiente de Guadalajara ha dado a conocer malos manejos habidos en la cuestión del saneamiento de esa ciudad, y creyéndose difamado un individuo llamado Blewit, corrió varias horas en busca de un abogado que lo patrocinase en la acusación que iba a interponer contra los periódicos El Paladín y Jalisco Libre, colegas que con entereza y lealtad han descubierto una parte de lo sucio que encierra aquella cuestión. Ningún abogado tomaba a lo serio la queja de Blewit, hasta que sofocado y jadeante logró apersonarse con el Lic. Luis Pérez Verdía, quien ambicionando de mucho tiempo atrás la gloria de acusar periodistas, no tanto por los honorarios que devengara por su patrocinio, cuanto por el reclamo que se le hiciera y sobre todo, por atraerse la gracia del Gobernador, recibió a su cliente con los brazos abiertos, redactando en el acto una furibunda querella que fue aceptada con regocijo por el Juez 2º de lo Criminal.

Los Sres. Lic. Leopoldo Valencia y Agustín Pelayo, Director y responsable de El Paladín, fueron reducidos a prisión.

Por orden del Juez 3º de lo Criminal y por la misma causa, se encarceló al Sr. D. Cipriano  C. Covarrubias, Director de Jalisco Libre.

A fin de que el atropello resultara completo, se exigió a los presos la caución de tres mil pesos, para obtener su libertad.

Con todo, seguirán cantando la adulación y el servilismo de nuestra era de paz y de progreso, y el pueblo seguirá sufriendo los desaciertos de una administración, para la que la historia no encontrará frases suficientemente duras para calificarla.