Regeneración N° 25, 7 febrero 1901

LUCHA FRUCTUOSA

Tenemos que enviar un aplauso sincero y merecido, a nuestro estimado colega El Universal, porque ha sido útil a la sociedad de los hombres honrados.

Un Casino de la Capital, se había transformado en escandaloso garito. Un jugador empedernido había puesto una banca, convirtiéndose ese sitio de recreo en un Monte Carlo repugnante. Los socios honrados se alejaban con profundo disgusto de un lugar en que solamente privaban individuos poco escrupulosos que seguían ávidamente las peripecias de un juego legalmente prohibido.

El Universal se empeñó en su ruda labor. Día a día dejaba caer sobre el tapete del juego su punzante crítica y su poderosa elocuencia periodística. Sus frases vibrantes de indignación no podían ser apagadas por el rumor metálico que se esparcía en la sala, ni por la imprecación de ruda y violenta del jugador perdidoso. Y hubo de vencer la obstinada agresión justa del colega: cesó el juego en el Casino mencionado.

Aplaudimos, pues cordialmente el triunfo obtenido por uno de nuestros colegas. La inmoralidad del juego toma incremento y es necesario batir reciamente sus reductos. En esa labor ha desempeñado también un papel importante, nuestro colega Lazo de Unión. No ha dejado de clamar contra ese cáncer social y no dudamos que la lucha producirá sazonados frutos.

Nos complace que nuestros colegas se preocupen, y con razón, de nuestros vicios sociales más repugnantes. Llevan la vanguardia de la lucha y en ella los acompañaremos animosamente. Veremos cuál será el producto de ese esfuerzo colectivo.