Regeneración N° 25, 7 febrero 1901

EL DR. RUIZ SE DEFIENDE

En El Imparcial del día 3 del corriente, hemos leído una carta-defensa subscripta por el SR. Dr. Luis E. Ruiz, Director General de Instrucción Primaria. En ella rechaza los ataques de un periódico de esta Capital (que no menciona) pretendiendo que esos ataques no los ha “probado” el colega.

Fuera del estilo insustancial y ampuloso de la carta referida, lo que demuestra escasa ilustración y deficientes aptitudes literarias, ninguna enseñanza ni demostración encierra. Se duele el Sr. Dr. Ruiz de que el articulista no pruebe sus afirmaciones, y cae el referido Director en la misma deficiencia que censura. Su carta abunda en afirmaciones dogmáticas que chocan con lo que todos vemos y sabemos.

Por otra parte, el Doctor dice en su quejumbrosa epístola que… “semejante escrito debería tener el mismo silencioso desprecio que todos esos embozados ataques motivados por sentimientos indignos e inspirados en las más bajas pasiones” de un periódico de esta Capital “bien conocido por su extraviado criterio,” y que no debería tomar a lo serio esos ataques, pero como “la intención dañina del articulista” puede sembrar la duda de los que no están bien interiorizados de “tan magno (?) asunto,” cree llegado el momento de hacer sencilla rectificación, “aun cuando asiente que todo desahogo, debe desatenderse.”

Es curioso ese Sr. Doctor, pues si desatiende desahogos, no son otra cosa sus expresiones casi virulentas contra el articulista, y más aun cuando dice que éste “ataca injustamente y henchido de ignorancia” a la Dirección General de Instrucción Primaria, con “mal intencionada palabrería,” reuniendo “una serie de infundados cargos que con desplante singular publica.”

Mucho es de lamentarse que tengamos un Director General de Instrucción Primaria, tan pigmeo, intelectualmente, como el Sr. Dr. Ruiz. El colega a que alude, habrá usado de un lenguaje violento y cáustico, tan cáustico que ha levantado ámpula en el Doctor; pero en el fondo de ese ataque violento, se descubre el fundado motivo de él: el Dr. Ruiz es inepto para ocupar el puesto de Director General de Instrucción Primaria.