Regeneración N° 25, 7 febrero 1901

CURIOSA VENGANZA

Al dar cuenta nuestro colega El Universal con el triunfo que conquistó al hacer que fuese suprimido el garito abierto en un Casino de esta Capital, suceso que comentamos en este mismo número, concluye con la siguiente nota:

Dato curioso. Un señor Camacho estuvo en nuestra Redacción a participarnos que el Casino dejaba la suscripción de EL UNIVERSAL.”

En efecto es curioso ese dato que descubre una deformidad social. El Casino, como otras muchas personas de nivel intelectual rudimentario, tuvo quizá la pretensión de que la cantidad mensual de la suscripción que pagaba, era una subvención que produciría el efecto de amordazar a una empresa periodística que se consagra a la defensa de los intereses públicos. Esa pretensión sería acremente censurable, si no fuese soberanamente ridícula y necia.

No creemos que ese sea un rasgo de susceptibilidad del Casino mencionado. No es susceptibilidad, porque no creemos que conozca esa cualidad quien, burlando la ley, ejercita actos punibles, pues el juego, conforme a nuestra legislación positiva, es un delito. Ha sido más bien un arranque de despacho y una venganza tonta, como si nuestro colega pereciera por la carencia de la insignificante cantidad que el Casino hacía entrar a las cajas de El Universal.

Hasta en esos detalles se descubre la deficiencia de nuestro estado social.