Regeneración N° 26, 15 febrero 1901

DEFENSA CONTRAPRODUCENTE

Una hoja subvencionada ha pretendido defender, en los siguientes términos, los ataques dirigidos por la prensa de la capital al Sr. de Landa y Escandón, que se negó a proporcionar a los alumnos de las Escuelas los adornos de propiedad Municipal:

“El Sr. de Landa, con toda cortesía, manifestó a la referida junta que un anterior acuerdo de Cabildo, prohibía al Ayuntamiento facilitar a los particulares los objetos decorativos. Sin embargo, con el objeto de servir en lo posible, al loable fin que los estudiantes se propusieron, envió al Sr. Don Julio Perié, empleado municipal, para prestar una ayuda eficaz, que, sin menoscabar el indicado acuerdo, pudiera, no obstante, coadyuvar al objeto que los estudiantes se propusieron.

“Esta conducta prueba de un modo evidente que el Sr. Landa, no trató jamás de poner dificultades ni obstáculos, sino de cumplir con una disposición municipal.”

Nosotros fuimos de los que atacamos al Sr. de Landa y Escandón; pero nuestro ataque fue dirigido a la desigualdad repugnante establecida por el Presidente Municipal entre este caso y uno anterior. En efecto, el párrafo transcripto demuestra que es cierto que el Sr. Landa se negó a proporcionar adornos a los estudiantes; y por otra parte, es cierto también (sobre este punto nada dice el oficioso defensor) que el Sr. de Landa no tuvo en consideración el acuerdo del Cabildo, que tanto afecta respetar, al proporcionar al Jockey Club para el último baile, las plantas del Jardín de Propagación. Esto es público y notorio.

La desigualdad es manifiesta. La defensa de la hoja subvencionada, viene a corroborar que la prensa de la Capital ha censurado. Hay actos indefendibles.