Regeneración N° 26, 15 febrero 1901

ESTAFAS PIADOSAS

Acaba de ser aprehendido un estafador que vendía muelas de San Aparicio. La nota pasaría desapercibida para el vulgo: pero el sociólogo encontrará en ella una preciosa observación: en una ciudad como México, el cerebro de la República, hay personas de criterio sumido en la más desconsoladora ignorancia. Una estafa burda que prospera, es reveladora de un estado social que vacila.
            Pero es forzoso descifrar la causa: por una parte, la falta de ilustración motivada por la incuria oficial, y por la otra, la obra callada y sorda del fraile vaciando sombras en los cerebros rudos.
            Sumados esos dos motivos de retroceso, resulta la personalidad apta para que la estafa piadosa prospere. Y prosperarán, mientras no sean eliminados esos dos motivos.