Regeneración N° 27, 23 febrero 1901

MAL JUEZ

Lamentan los vecinos de Hermosillo, que sea Juez de 1ª Instancia de ese Distrito el Lic. Germán Velasco, tristemente célebre ya por sus arbitrarios procedimientos, por sus persecuciones a periodistas y por haber declarado en una sentencia, que la imprenta es un instrumento de delito de uso prohibido, atrevimiento que ningún Juez ha tenido.

Dicho Juez procesó a Cosme Gómez por un supuesto robo de tercios de tabaco. A pesar de no existir datos suficientes en el proceso, decretó el Juez la prisión formal del acusado y continuó la averiguación, la que, para tomar seis declaraciones y practicar dos careos, inconducentes ambos, hizo dilatar tres meses con perjuicio de los intereses del procesado.

Pero no conforme con esa dilación, envió la causa al Juez 2º local para que continuase instruyendo el proceso, con lo que ha demostrado que desconoce las leyes vulgares de aplicación diaria, pues el asunto era de su competencia, no de la del Juez local, por tratarse de un robo efectuado por un dependiente.

Razón hay, pues, para que exista el disgusto del público. Jueces como el Lic. Velasco no prestan garantías de ningún género y son, por el contrario, una rémora al progreso, pues un pueblo sin justicia está sujeto a las vejaciones que impiden la seguridad en los intereses y a la incertidumbre de la libertad.