Regeneración N° 29, 7 marzo 1901

MAGISTRATURA CLERICAL

El Gobernador Escontría ha nombrado nuevos Magistrados para el Tribunal de Justicia de San Luis Potosí.

Como era de esperarse, tenían que ser clericales unos, y acomodaticios los otros.

José María Aguirre y Fierro, es agiotista. De seguro que nunca fallará contra un individuo de su profesión, porque el espíritu de compañerismo hará que no haya justicia. Además, es admirador del Obispo Montes de Oca.

Joaquín Villalobos y José de Jesús Jiménez, están desprestigiadísimos como funcionarios. La Suprema Corte de Justicia ha amparado a un regular número de víctimas de los errores y torpezas de esos Magistrados, ineptos y arbitrarios.

Arnulfo Pedroza1, no es liberal, por esa razón lo hizo Magistrado el ultramontano Gobernador.

Francisco A. Noyola, no es liberal, ni conservador, ni católico, ni protestante, ni libre pensador, es sencillamente acomodaticio. Si el Gobierno es liberal, él llega al rojo vivo; si es conservador, como al que va a servir (porque hay que tener en cuenta que esos Magistrados servirán a Escontría, no al pueblo) se vuelve más papista que el Papa.

Juan N. Ruelas, es de gran prestigio… entre los frailes. Es el redactor más conspicuo de El Estandarte, periódico clerical y fanático. Esa es la razón por la que esa hoja es tan empalagosa. Ruelas tiene iguala de la Mitra lo mismo que del Monte de Piedad del Estado.

Respecto de los Magistrados supernumerarios, los que no son nulidades, son insignificantes medianías. Sin embargo, no escasearán los ditirambos dirigidos al Gobernador, alabando su imprudente elección de funcionarios judiciales como los anotados, que amenazan desprestigiar más y más a la Justicia por cuatro largos años.

Por esto en otra parte decíamos, que la justicia ha huido de San Luis Potosí como de un país apestado.

1  Arnulfo Pedroza  (1858-1917) Abogado potosino. En 1909 resultó electo presidente del Supremo Tribunal de Justicia del estado, en las elecciones celebradas el 20 de abril de ese año. Huyendo de la persecución de que fue objeto después de un encarcelamiento, se fue a la ciudad de México en 1913.