Regeneración N° 30. 15 marzo 1901

RUTINA TORPE

Todavía se reverencian con supersticioso respeto en el Juzgado 1º de lo Civil de esta Capital, algunas prácticas rutinarias banales y sin trascendencia.

En un juicio seguido por Da. María de J. Díaz contra D. Herminio Pérez, se presentó al Juez Lic. José H. Serret, para que lo firmara, un oficio dirigido a la Oficina de Contribuciones. El Juez se negó a firmarlo porque se había aprovechado desde el primer renglón de la hoja de papel, sin dejar arriba un amplio espacio que diera elegancia a lo escrito. El oficio fue repuesto, lo que significó gasto de tiempo y de trabajo.

Sería conveniente que el Juez 1º de lo Civil se alejase de prácticas tan pueriles y que en cambio, ilustrase su criterio para acallar la indignación de los litigantes provocadas por tantas resoluciones divorciadas de la ley. Un Juez no debe gastar su tiempo en observaciones caprichosas no catalogadas en el capítulo del Código relativo a formalidades judiciales, sino que debe custodiar y robustecer su talento con ejercicios jurídicos provechosos.