Regeneración N° 30. 15 marzo 1901

LOS ULTRAJES A LAS DAMAS

 Cuicatlán, Oaxaca, Marzo 4 de 1901.

Señores  Directores de «REGENERACIÓN.»-México

Muy distinguidos y estimados Señores:

Cuando todas y cada una de las señoras y señoritas que forman la junta Liberal de esta Villa, nos ocupamos de leer los patrióticos y bien escritos artículos de la prensa sensata de la República, dando verídicos informes del brillante éxito del Primer Congreso Liberal reunido en San Luis Potosí, llegó a nuestras manos el periódico, que para irritante sarcasmo del buen criterio, se titula «La Voz de la Verdad,» y que para vergüenza y deshonra de la tierra del Gran Repúblico Benito Juárez, se publica en la capital de nuestro Estado. El desprecio que nos inspiró la lectura de los artículos que a nosotras se refiere, fue el mismo que inspira el repugnante reptil que encuentra uno a su paso, y al que, por asco, ni siquiera se le hace el honor de aplastarlo con el pie; pero toda vez que Uds., como cumplidos y dignos caballeros y como entusiastas admiradores de las que, como nosotras, han seguido el hermoso ejemplo de las libérrimas Damas de Zitácuaro, nos defienden de los rastreros e infames ataques de ese periódico, capaz de deshonrar por su historia al mismo partido a quien defiende, creemos de nuestro deber dirigir a Uds. la presente, para manifestarles públicamente nuestra profunda gratitud por su noble y leal proceder, protestando un vez más a la faz del mundo, la convicción y firmeza de nuestros principios liberales, para que el Sr, Lic. Lorenzo Mayoral o su amigo «Nemo,» sepan que sus hipócritas y ridículos consejos, propios de almas toscas y vulgares, encerradas en la ruindad de sus sentimientos incapaces de sentir jamás nobles aspiraciones por la Libertad, ni levantados afectos por la Patria, sólo harán eco en las mujeres insulsas, en aquellas pobres de espíritu que creen que su salvación está en saber de cuerito a cuerito el Ripalda, perder el tiempo al pie del confesionario a trueque de su honra, besarles las sucias manos a los frailes y ostentar en el pecho rosarios, cintajos y medallones de santos mal forjados; pero jamás en las que ese tiempo precioso lo invierte en leer la Prensa liberal de la República, la Constitución y Leyes de Reforma, la Historia Patria, La historia de los Papas y de los Reyes, la Revolución Francesa, obras de Dumas1, Flammarion2, Victor Hugo3, Eugenio Sué4 y otros. ¡Jamás!

Y sépalo el Lic. Mayoral y su amigo Nemo: si la luz indeficiente de la civilización ha hecho que al alumbrar los primeros albores del siglo XX, la Santa Católica España arroje a palos y pedradas a los Jesuitas, la Repúblicana México, cuya historia nada tiene que enviar a las demás naciones del mundo en favor de la Libertad, al hallarse plenamente alumbrada por la clarísima luz meridiana de este siglo, arrojará toda esta nefasta semilla, «porque los Jesuitas y los Clérigos, en general, han sido siempre, dice la Historia, la vanguardia de los ladrones de los Pueblos.»

Somos de Uds. Sus afectisimas y SS.SS.

-La presidenta del Club de Señoras, ADELA FIGUEROA DE ODRIOZOLA5.

-La Secretaria MARÍA LOPEZ.

Creemos que nada tienen que agradecernos  las patriotas damas de Cuicatlán, Oaxaca. No hicimos más que cumplir nuestro deber de periodistas, y el que cumple un deber, no hace gracia alguna porque sólo satisface una obligación. Nosotros creímos, creemos y seguiremos creyendo, que la personalidad de una dama es siempre digna de las mayores atenciones y de los más cumplidos respetos; que su personalidad, delicada y simpática, no debe ser objeto de feroces ataques so pretexto de atacar ideas, mucho menos que esos ataques provengan de parte del elemento masculino, que tiene por obligación prestar su apoyo y llamar al bello sexo a que se yerga haciendo a un lado necias preocupaciones; que se yerga para no seguir siendo víctima de la maldad del fraile, que con aviesos fines exalta la delicada influencia que la mujer tiene sobre el hombre, y para que, no corrompiéndose la mujer, se salve la sociedad. Felicitamos a  nuestras dignas paisanas por su actitud enérgica y por su inmenso valor civil, esa noble virtud que falta a tantos hombres, que prefieren la presión del yugo tiránico que agobia, la ultrajante ira del soldado y la irritante gazmoñería del fraile corruptor, a levantar la frente como lo hacen las nobles hijas de Cuicatlán, nacidas en el Estado que fue la cuna del Benemérito de las Américas, no pueden consentir, no pueden admitir bajezas de ninguna clase, porque tienen hermosos ideales, porque tienen muy grande el alma y su corazón es inmenso.

1 Alejandro Dumas (1903-1870). Novelista y dramaturgo francés, Autor prolífico universalmente conocido por Los tres Mosqueteros y El conde Montecristo.

2 Camille Flammarion  (1842-1925). Astrónomo francés, estudioso de la rotación de la tierra y los astros. Divulgó sus investigaciones en una Astronomía popular (1868) y un Atlas celeste (1877).

3 Victor Hugo (1802-1885). Poeta, novelista y dramaturgo francés cuyas obras (Los Miserables, 1862, El jorobado de Nuestra Señora de París, 1831, entre otras), así como sus actitudes políticas tuvieron una gran repercusión en Latinoamérica. Rechazó la intervención francesa en México.

4 Eugène Sue (1804-1857). Novelista francés. Célebre por su retrato folletinesco del mundo de los bajos fondos parisinos y su convicción de la necesidad de reformas sociales. Obras como Los misterios de París (1842-43), El judío errante (1844-45) y Los siete pecados capitales (1847-49), de carácter naturalista, le dieron popularidad en los círculos progresistas y radicales de Europa y América.

5 Esposa de Rafael Odriozola Herrera, vid., supra, n. 261.